Abrí los ojos lentamente y note que estábamos en la casa de la manada?
—Esto es un sueño— me dice Liz —te quiero enseñar lo que yo veía, pero no te podía decir, en uno de esos recuerdos,
camino hacia el patio y veo a los trillizos jugando entre ellos y un poco alejada de ellos estoy yo, en eso Sam se acerca y me da un beso en la mejilla,
y cuando camino caigo en la piscina el se lanza y me salva
—Así no es como lo recuerdo—
—Solo observa— me responde mi loba
En eso hay otro recuerdo estoy con mi nana quiero ir a abrazarla. La veo toda cansada mientras me ayuda a recoger los platos de la mesa del comedor yo me veía como de 13 años, en eso ella se cae
–Yo me encargo nana y con la ayuda de otra Omega— le digo yo
Ella se va a acostar un rato mientras yo me encargo, en eso me dejan sola y me dicen que no me van a ayudar que lo haga todo, hasta que llega Erik y me ayuda a recoger, mientras me ve riéndose
—¿que tal si preparamos algo de comer?— me dijo el
yo me quedo callada y llega Alan a ayudarme a lavar los platos, en eso Sam, va a levantar un tazon de agua y me cae encima,
—Ellos siempre han sido cariñosos contigo, solo que tú no lo notabas— intervino mi loba al ver ver solo me quedé callada al ver la escena. Al pasar de un tiempo cuando tenía 16 por lo visto, me veo que me voy para la escuela, Liz me dice —ve a tu cuarto— vuelo para mí cuarto y veo a los trillizos con 3 regalos, pero llega el papá y los regañan le dicen que no los quiere ver cerca de mi, Lágrimas caían por mis mejillas, y los trillizos ya tenían 19 años Liz me dice –baja y ve quien llegó— vuelo hacia la puerta y veo a las 3 zorras y Angello los llaman ellos al verla no las quieren.
Angello le dice -Que acepten a sus lunas destinadas o boto a Celeste— Yo quedo en shock ¿por que el papá me odia? ¿que le hice? Ellos empezaron hablar con ellas, Liz me dice sube y entra acá, al entrar era la habitación de Sam está Ana acostada desnuda y Sam está viendo por la ventana, al ella acercarse para ver qué está viendo me ve a mi bailando mientras lavo su coche, Ana hecha una furia patea una mesita de noche, y sale una bolsa de regalo, ella la agarra y le dice —¿Para quien es este pañuelo?—
En eso me doy cuenta del pañuelo es el mismo que Sam me dio cuando Ana me lanzo el café, me sentí tan mal recordé lo que me dijo el, Lágrimas empezaron a salir, todo oscurece y bajo y veo a Erik sentado en silencio mientras mi yo del sueño bajo y recuerdo esta escena, es cuando mi nana murió lágrimas caen, y mi yo del sueño ni nota a Erik que está sentado en la oscuridad, en eso noto a Alan que está parado viendo mi yo del sueño y en seguida un guardia iba para donde estoy yo, pero su mirada era fría me dio escalofríos, en eso veo a Erik que se levanta pero se aparta cuando ve a Alan que agarró al guardia por el cuello, en eso me acerco y escucho que le dice que yo soy suya. ¿Como el ya sabía que yo iba a ser su pareja? ahí todo se volvió oscuro, camine por un pasillo largo escuchaba risas y burlas al acercarme a una puerta veo a Daysi y Ana teniendo sexo con 2 hombre busco a Sofhia y no está, escuché como ellas le daban unas órdenes de que me violaran y me dejaran embarazada para hacerme pasar por una zorra, fui a donde estaban ellas quería matarlas pero obvio no podía era un sueño, después de pasar varias cosas con ellas y como me trataban me hacían pasar por ladrona cuando apenas tenía 10 años pero Liliana y los trillizos siempre me apoyaban junto con mi nana, Angello solo se quedaba callado.
Los trillizos no se alejaron de mi porque querían, ¡Se alejaron para que me dejaran tranquila!
Después de eso solo escucho una voz pero todo es oscuro, esa voz me canta después escucho risas siento algo extraño en mi, después hay muchos gritos y llantos quiero despertar no quiero estar aquí veo a mi loba aullando después Camino, y me veo dormida en la ventana y al ver por la ventana veo a Sam mirar a mi yo del sueño, en eso ya está aquí en mi habitación, me carga con cuidado y me acuesta en la cama, y para mi sorpresa el también se acuesta y lo peor ¡es que yo lo abrazó! Pero al mirarlo bien, y como la luz de la luna le pega el su rostro la vista estan divina, el se me queda viendo con esos ojos color miel.
Ha través de la oscuridad puedo ver fácilmente su figura alta acostado al lado mío con sus músculos abrazando mis caderas y esa hermosa nariz oliendo mi cabello, en eso se levanta y lo sigo, veo como todo se desvanece y al abrir los ojos veo a Alan, le dedicó una sonrisa, y los acepto estoy tan confiada con ellos que no me quiero separar en seguida sentí 3 emociones en mi, eran de alegría y angustia, me levanté rápido y empecé a tocar a Alan en todo los lugares buscando alguna herida mientras el me mira con ojos de amor y al darme cuenta de su pecho, que divino, siento como mi centro se empieza a mojar y sé que ellos lo saben, en eso miró a Sam recordando el sueño y el beso, y lo miro con ojos entre cerrados
—Esto lo vamos hablar después— y para aligerar el ambiente le dije unas cosas a Erik, todos nos reímos, empecé a leer un libro de romance, mientras ahora estoy en las piernas de Erik y el observa lo que estoy leyendo.
Pasa un rato y llega una azafata que le trae un trago a Alan, y le agarra el hombro, mientras le dice.
—Te traje esto, creo que lo necesitas ya que estás solo, y tú guapo— señalo a Sam
—puedo buscar a mi amiga, está allá sola—.
La observo por un rato y la muy zorra me guiña un ojo, pero mi Alfa la ignora apartando su mano de un golpe y me ve levantando una ceja, me levanto y me siento en sus piernas y le digo
—Tranquila querida, que estos tres hombres que tú ves aquí son míos—
Ella me ve y se va casi temblando, ni los miro y me siento en otro asiento sola ya que estamos solo en una área, mientras Anaís y Alex están en otra, apenas se escuchan los gemidos,, ruedo los ojos y me acuesto en mi asiento, en seguida siento unas manos gruesas que me agarran por la cintura y me levanta, chillo, siento como me abren las piernas y me sienta en su regazo, no lo quiero ni ver y solo veo a Erik que está viéndome con una sonrisa de lado al ver para el otro lado está Sam de igual manera,
—Vaya, vaya, vaya ¿celos?— murmuró Alan en mi oído
Yo no lo quise ni ver, lo único que le dije fue, —Tranquilo no tengo celos, solo que ella no fue educada, y como tú no le dijistes nada lo hice yo—
De pronto el me besó, sus labios eran gruesos, carnosos, besaba con tanta intensidad, mientras me daba un pequeño mordisco en mi labio inferior haciéndome gemir
—Que rico hueles, no querrás desatar a la bestia que hay aquí ¿verdad gatica?— susurró Erik
Yo rodee los ojos y me levanté y me senté en otro lado, les dije que quería estar sola, tampoco quería que se aprovecharán de mi. Aún recuerdo que tenemos cosas de que hablar, yo me guarde para ellos y aún así ellos las besaban hasta seguro haaa.
Seguro han estado con mujeres humanas, y de repente llegó otra vez la misma azafata y le trajo un té a Alan, yo preferí ni verlo, Liz me dijo
—Te están provocando, no les veas Celeste podemos con esto—
Antes de que la azafata se acercara pude notar que venía un hombre bien apuesto, bronceado con cabello corto color castaños y unos ojos color gris, era un humano al igual que la azafata, se me acerco
—Hola ¿estás cómoda?— dijo el hombre
Sentía como las miradas se me clavaban por todos lados, pero no se movían Liz se rió y dijo
—estos están jugando, ¿Que te parece un poco de celos?—
En eso yo lo mire y le dije que estaba un poco mareada y antes de que el fuera a responder tenía a 2 muros más altos que el, una de cada lado mientras Alan se me acerco al hombre
—Ella es nuestra esposa así que no la molestes—
—¡Ni le hables ni la veas!— intervino Sam, en eso la azafata se acercó y yo le miré la taza Antes de hablar Sam me acarició el cabello y me relaje en eso Alan le dijo,
–Como te dije antes, yo tomo es el te que me hace mi compañera hermosa— la mujer se fue histérica
—Humanos al fin— dijo Erik molesto —no les importa la vida, si fueran hombres lobos, ya les hubieran arrancado la garganta—
Alan me miró con un ceja arqueada, y le dije —¿Que? ¿celos?— pero la mirada se le oscureció en eso liz dijo, –no nos va a intimidar– no se que hizo que Alan me miró sorprendido junto con sus hermanos y me abrazó,
—Nunca te dejaremos y nadie te tocará, tu eres de nosotros yo ya había rechazado el té, pero quería verte enojada— dijo Alan
Observo ha Erik viéndome y me dice, —Eres sorprendente, amo como pones tus ojos color rojo y el otro n***o—
—Haa.. Eso es lo que pasa— ellos se rieron y me dijeron —Eres increíble estamos orgullosos de ti—
Sam:—Hermanos hay que mantener a nuestra pequeña compañera tranquila si no queremos ver un volcán en estos hermosos cabello, que se colocan tan rojos, y menos mal no es celosa— risas se escucharon.