************ Pasaron los años***********
El reino, ya debía abrir la escuela de preparación de Princesas, Duquesas y Duques, se elegían a dos representantes por cada región del Reino, siendo ahí un total de 20 jovencitas y 20 jóvenes.
Estos serían preparados para servir al Reinó y ser leales al palacio, Luna ya con 18 años, con una educación muy buena y por su edad, la Reina la obligó a ser una de las estudiantes.
Luna debía iniciar con clases de preparación de princesas y duquesas, algo que a Luna no le parecía ya que tenía mucho complejo por no poder volar y no contaba con magia.
— Su majestad, ¿Cómo puedo yo ser estudiante?, si no tengo ningún requisito para estudiar en el instituto; mírame, no tengo nada que aportar más que mi lealtad al Reino — Le comenta Luna bastante angustiada y odiaba la idea de ser la burla de todos.
La Reina, sabía que Luna tenía poderes y que era muy valiosa para el Reinó, pero, no podía decirle a Luna, ya que era un poder único y no podía interferir en que se enamorara profundamente de alguien.
— Mi hermosa niña, no esta en discusión y ya los profesores saben cómo deben trabajar con usted, además, es bueno que te formes y quiero que te desarrolles — Le respondió la Reina sin darle oportunidad de seguir debatiendo y Luna, sin poder decir más aceptó sin mucho ánimo.
Era otoño, inicio de las clases, los árboles empezaban a botar sus hojas y preparándose para el invierno. Las y los estudiantes se fueron ingresando al instituto, dónde debían permanecer entre semana y solo podría salir los fines de semana.
Entre ellos estaba el príncipe; ya que por tradición debía también permanecer en el lugar y así tener la oportunidad de elegir a sus concubinas y futura esposa.
Los profesores, llamaron a todos los jóvenes a la gran sala de eventos y a la par de ellos el príncipe.
Las muchachas se encontraron maravilladas por el príncipe heredero quien era Alto, blanco, musculoso, de ojos ámbar, cabello oscuro y con una personalidad sería y con mucho poder mágico.
Cada uno de los jóvenes fueron presentados según su rango y habilidades más cuando fue el tiempo de Luna, todos se quedaron sorprendidos; ya que no esperaban que ella estuviera ahí, no poseía magia y tampoco volaba.
Las jóvenes en su mayoría no mostraron interés en ella, más los Jóvenes están encantados por su gran belleza, sus ojos grises, su piel blanca, cabello blanco, largo y colocho en las puntas y muy bien dotada, casi no tenían la oportunidad de tratarla al no asistir a los eventos del palacio y sus cuidadores la protegían de todos.
El príncipe conocía a las muchachas, pero no a Luna y su madre nunca se la presentó, cada vez que salía a visitar a sus parientes no lo llevaba con ella.
Ese día los Reyes llegaron para saludar a todos y darles la bienvenida a la escuela y de inmediato el príncipe se acercó a sus padres y este les pregunto.
— ¿Madre por qué esta la señorita Luna acá?, Ella no posee magia y tampoco tiene Alas!, Cómo ella podría defender el Reinó? Replicó el joven príncipe con demasiadas dudas y sin quitar su mirada de ella.
Los Reyes; nunca le habían presentado a Luna, porque querían ver si su hijo era digno de ser rey, de ser benevolente y amado por su pueblo y además tenían la esperanza que se llegará a enamorar de Luna.
— Hijo, no todo lo que no vemos es real, es una oportunidad para darle a personas diferentes. Te sorprenderás mucho y espero te des la oportunidad de conocerla, además, Luna es símbolo de esperanza para darle oportunidad a otros, Espero la cuides — Le dijo el Rey Cristofer
El príncipe le gustó a Luna, pero al saber que no poseía magia y no volaba le incómodo mucho, era una manera complicada de tratarla y que todos aceptaran sus decisiones y más que no podrá hacer mucho por el Reino.