El transcurso de los años
15 de septiembre de 2013.
CHAR ¡CHARLOTTE !, ¡Ya apresúrate !, vas a llegar tarde a la guardería ... ¡tengo que hacer tus dos trenzas! Gr Le grité a Charls desde el otro lado del baño.
─ Listo, papito─ Dijo ella, saliendo con una linda sonrisa. Vestía un típico traje de Adelita.
Sonreí al verla─ Pero qué guapa.
─ Gratias ─ Dijo ella, mientras abría sus brazos─ Papi ... pelo, tú no sabes hacel tlenzas ─ Comentó mientras ladeaba su cabeza un poco.
─ Claro que sí sé hacerlas ─ Respondí, frunciendo el ceño. La alcé entre mis brazos.
Fue en ese momento cuando mamá entró a la habitación en la que nos encontramos nos encontramos. Ven Charlie, te haré tus trencitas.
Se Yo se las haré.
Ián Damián, - Tú no sabes ni siquiera cepillarle el cabello.
─ ¡Mamá! ─ Exclamé en reclamo, mientras bajaba a Charlotte de mis brazos y esta corría hacia su abuela─ ¿Por qué siempre te burlas de mi?
─ Cariño, mejor terminación de acomodar tu cabello ─ Dijo entre tiernas risas, comenzando las trenzas de Charlotte─ Si irás, ¿Cierto?
Bo Debo asistió a una clase, pero saliendo iré. Lo prometo ─ Le dije a mi madre. Hablábamos del festival mexicano en la escuela de Charlotte.
En cuanto terminó mi clase, salí corriendo (literalmente, porque seguía pobre) hacia la escuela de Charlotte. Cuando llegué, ya habíamos perdido, pero por suerte, aún Charls no participaba. Me envió por un lado de mamá y Alonso, quien ya había llegado. Poco después llegaron Joseph, Freddy y Alan. Ninguno de los cinco podríamos faltar a la presentación de nuestra querida bebé, que ya no era una bebé.
Cuando el festival terminó, me dirigí hacia el salón de Charlotte. Llevaba unas flores escondidas en la espalda. Charlotte me miró y corrió hacia mí. Me hinqué a su estatura, aún con las flores por detrás.
─ ¡Papi! Sost Me sostuvo entre sus brazos.
Pude notar que algunas mamás de sus compañeras, porque estaba en una escuela de puras niñas, cabe aclarar, me aventaron sus típicas miradas prejuiciosas. Esas señoras eran muy especiales, para todo. Y el hecho de que yo sería padre tan joven, al parecer les molestaba; Ja Nunca me importó lo que la gente podría decir de mí. No con Charlotte.
─ Adivina qué te traje ... ─ Dije sonriendo ampliamente.
─ Em ... ─ Hizo como si pensara─ No lo sé ─ Me sonrió con aquella esencia angelical y le mostré las flores─ ¡Flores !, ¡Gratias papi! Tomó Las tomé y me abrazó de nuevo.
─ ¡Aquí está mi sobrina consentida! ─ Soltó Joseph, abriendo sus brazos detrás de mí.
─ ¡Tío Joey! ─ Exclamó Charlotte al ver a Joseph, ahora traicionándome y yendo con él, quien le había comprado unos chocolates. Siempre nos poníamos de acuerdo para regalarle cosas diferentes.
Esa misma tarde, después de que todo terminara y una vez que ya habíamos comido, los seis juntos fuimos a patinar al parque.
─ ¿Cuándo llega Queis? ─ Preguntó Charls, mientras se subía a su patineta.
─ El viernes... ya lo sabes ─ Le contestó Alan, intentando hacer un truco con su patineta.
─ Cuidado tío... ─ Le pidió Charlotte.
─ Si, cuidado Alan─ Dijo Joseph entre risas. En ese momento él se cayó─ Auch.
─ ¡TODOS! tengan cuidado ─ Nos advirtió Charlotte, y reímos. Ella siempre tomaba el papel de líder, aunque tuviera tan solo 3 años y medio.
─ Charls, ¿Vas a querer ir al grito? ─ Le pregunté mientras llegaba en la patineta junto a ella.
─ Caro que ti papi, quiero subilme a los juebitos ─ Su gran y emocionada sonrisa impregnó el ambiente.
─ ¿Al gusanito extremo? ─ Le preguntó Freddy─ ¿O te da miedo?
─ Quiero subilme al k******e─ Contestó Charlotte. Para aquellos que no lo conozcan, es un juego mecánico, extremo... para adultos.
─ ¿¡Al qué!? ─ Exclamó Alonso asustado.
─ Estás loca Charlotte Mout ─ La regañé yo.
─ Hasta que cumplas 20 años ─ Le advirtió Joseph.
─ Igual que los novios ─ Le advertí.
Ella entrecerró sus ojos ─ ¡Son taaaan abulidos! ─ Dijo y comenzó a darle a su patineta, a como ella podía.
─ Somos anticuados ─ Le dijo Alonso, encogiendo sus hombros─ Ni modo.
─ Así nos quieres... ─ Soltó Joseph, riendo pero pronto se detuvo─ ¿O no? ─ Ahora su semblante se veía asustadizo.
Charlotte rió ─ Si, así los amo.
Enero de 2015.
Veíamos la televisión los seis juntos, como normalmente lo hacíamos, hasta que un comentario salvaje apareció.
─ Ay papi, ¡ya basta! ─ Exclamó seriamente Charlotte─ ¡Ya te volaste la barda!
Los chicos no pudieron evitar reírse por la expresión que utilizó aquel chuky de cabello perfecto y ojos soñadores.
─ ¿Ah? ─ Solté, mirándola un tanto confundido. No sabía de qué estaba hablando.
─ Ya tengo casi 5 años, ya puedo tener novio ─ Me recriminó enojada.
A los chicos se les borró su cara de burla al instante. Ja.
─ Estás loca, Charlotte ─ Le dijo Alan.
─ Demente ─ Soltó Joseph.
─ Mal de cabeza ─ Dijo Alonso.
─ Operada del cerebro ─ Comentó Freddy.
─ Mejor no lo pude haber dicho yo ─ Terminé, con el ceño fruncido y rápidamente esbocé una sonrisa enorme.
─ Está bien, lo acepto pero cámbiame de escuela ─ Quiso negociar, siempre hacía lo mismo.
─ No, ahí estás perfecta ─ Le comenté.
─ Papi...─ Dejó de peinar a su muñeca y ésta cayó al suelo─ Entiende que mis compañeras no me agradan.
─ Oye, pero La señora Moliwobi no tiene la culpa ─ Le dijo Alonso, torciendo el gesto.
─ Lo siento señora Moliwobi, fue por culpa de mi papi ─ Se excusó con su muñeca.
─ ¿Por mi culpa?─ Le pregunté atragantándome con una papita.
─ Si, tú no me quieres cambiar de Preescolar y pues.. yo me acelero ─ Me contestó con un tono de obviedad.
─ Charlotte...─ Le advertí.
─ Mi tío Freddy dijo que tu eres demasiado torpe. Entonces, yo infiero que... ─ Comenzó, con la boca torcida pero la interrumpí.
─ ¡Charlotte! ─ La regañé.
─ ¿Mande? ─ Me preguntó con una mueca llena de terror.
─ Tu tío Freddy es muy mal hablado y no tienes permiso de repetir lo que dice, ¿Entendiste?
─ Damián, yo sólo digo la verdad ─ Soltó Freddy.
─ Cállate, inútil─ Le contesté.
─ Inútil ─ Repitió Charlotte entre risas.
─ ¡Charlotte! ─ La volví a regañar─ ¡No digas malas palabras!
─ Pero...─ Quiso excusarse.
─ ¡Ni madres!, ¡Eso es falta! ─ Dijo Alan concentrado en el partido de fútbol que pasaban en la televisión.
─ Ni madres ─ Repitió Charlotte con gracia.
─ ¡CHARLOTTE! ─ La regañé por tercera vez.
─ Papi ─ Me dijo con el ceño fruncido─ no seas alcornoque...
─ ¡Charlotte! ─ Solté por última vez, pero ahora cansado, mientras me desparramaba en el sofá.
─ Cielos señorita, quien te enseña a hablar así ─ Le dijo Joseph mientras negaba con la cabeza.
─ Ustedes...─ Contestó ella, peinando a su muñeca de nombre raro con toda la tranquilidad del mundo.
Todos, incluso Alan, la volteamos a ver.
─ Eso es una gran mentira ─ Le reclamé.
─ Tienes prohibido ver la televisión de ahora en adelante, de seguro de ahí las sacas ─ Le advirtió Freddy.
─ O del Internet... nada de laptop ni tableta ─ Le advirtió Alonso.
─ Ash... ─ Soltó Charlotte en forma de quejido mientras se levantaba─ Iré con mi abue... adiós ─ Se fue.
─ Tenemos que educarla mejor ─ Dijo Alan viendo la televisión de nuevo.
─ Si, o será una delincuenta de grande ─ Articuló Joseph de manera seria.
─ Esa palabra no existe, Joseph ─ Dije con gran seriedad.
─ Pero tu hija si, y es una malcriada ─ Me contestó.
Esto Todo esto es culpa de ... Freddy ─ Lo culpé con el ceño fruncido.
─ ¿Mía? ... ─ Pregunté haciéndose el ofendido.
─ ¡Toda tuya!