Bueno, si bien no era fan de la Capital, me iba a costar un poco acostumbrarme al ritmo tranquilo y pausado de una ciudad del interior, más pequeña y calmada. Pero el movimiento era esperado pues le habían ofrecido una importante promoción a Ricardo, ahora posicionado como sub-gerente regional en la compañía. Por otro lado, Julián aunque tendría que decir adiós a sus amigos, no parecía demasiado apesadumbrado, al contrario: parecía optimista por las nuevas perspectivas. Mi bebé acababa de cumplir 18 años y estaba en el último año de la preparatoria, aún no se decidía por una carrera pero sus aspiraciones parecían indicar informática o alguna ingeniería relacionada… Y yo… Yo... bueno, yo trataba de mantener el optimismo, pero no podía evitar sentir una punzada de ansiedad. Había dejado at

