Me quedé con el bocado en la boca, sin saber que contestar a algo así, no es que no quisiera, es que no estaba lista para tener un bebé, ni con él ni con nadie, y era extraño que lo preguntará, por alguna razón. Me rasque la cara con nervios y tragué despacio para pensar muy bien lo que le diría, no quería herir sus sentimientos, así que sonreí para él cuando ya no hubo más comida en mi boca. —Tienes algo en el diente, límpiate —ordenó entre risas, de inmediato me llevé la servilleta de papel a la boca para tratar de quitar lo que sea que fuera que obstruía mi sonrisa—, no te preocupes, yo sé que es una pregunta muy fuera de lugar. No tienes que contestar. Se giró para darme la espalda y pagar la comida, sentía la desesperación crecer en mi interior, era abrumadora, su cara al final d

