Escuché la voz de Greta decir un par de cosas hacía mis padres, quejándose principalmente del idiota de Anuar y la verdad que no era para menos que estuviera molesta, después de la forma en la cual Anuar se había presentado en mi casa a jugarle al mártir. —Desde el principio no me dio buena espina, nunca me cayó bien, la verdad —escuchaba la voz de Greta del otro lado de la puerta, hablando muy alto—, pero no se preocupe, yo tengo un juego de amigos que puedo estrenar sí él volviera —dijo refiriéndose a los cuchillos que antes había empleado para amenazar la “hombría” de mi exnovio. Me reí entre dientes, en verdad sabía que ella daría cualquier cosa por mí y por que estuviera bien y lo agradecía. La voz de Erick, del otro lado de la puerta también se escuchó, pero no era entendible lo q

