KILLIAN Saberla mía, tener el privilegio de tocar su suave piel, de escuchar sus dulces gemidos en mi oído durante toda la noche, beber de sus deliciosos y seductores labios, fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. La cena fue espectacular, sabía que a Leila probablemente el lugar no fue del todo suave agrado y lo supe en cuanto nos sentamos. Quiero decir, se que le gusto, el lugar en sí es muy hermosos quizás un poco exagerado para mi gusto pero bello. Y si la lleve a ese lugar es por que sabía que la comida ahi es excelente y no me equivoque al ver su satisfacción cuando probó el primer bocado de la comida o cuando se bebió casi por completo una botella de vino. En verdad, ambos lo hicimos, el vino estaba demasiado bueno y si a eso le sumamos la increíble conversación q

