—¿Nick? —pregunté mientras me sentaba en la cama, aún medio adormilada. Miré a mi alrededor y noté que Nicolás no estaba a mi lado. Me levanté y me puse algo de ropa antes de salir de su habitación en busca de él. Lo encontré en su despacho, inmerso en algunos papeles que estaba revisando, mientras el televisor estaba encendido pero sin mostrar ninguna imagen, solo estática sonando en el fondo. —¿Nicolás, estás ocupado? —pregunté acercándome a él y apagando el televisor con un suspiro de alivio. —Despertaste, no quise despertarte. Tengo algo de trabajo atrasado —respondió él sin apartar la vista de los papeles. Me acerqué más y me senté en su regazo, abrazándolo. —Nick... —sonreí, paseando mis brazos alrededor de sus hombros—. Quiero preguntarte algo. Él dejó los papeles a un lado y

