★ Nicolás Me desperté temprano en la mañana, antes de que el sol se alzara. Aún en la penumbra de la habitación, pude ver a Eva durmiendo plácidamente. Me quedé allí, observándola durante unos instantes, sin tener absolutamente nada en mi mente. Ella era hermosa, pero no lograba despertar ningún sentimiento en mí. Me divertía más cuando la atormentaba por las noches, jugando con su inocencia. Sin embargo, ese juego ya no tenía el mismo encanto que antes. Decidí levantarme de la cama y me dirigí a uno de mis cuartos favoritos. Colgué en las paredes las nuevas fotografías que había tomado. Capturar los últimos momentos de las personas que había matado o mandado a matar era una pasión extraña que me fascinaba. Mi mirada se centró en el cuadro grande que estaba en medio de todas las de

