*Narra Katrina* En la tarde me llegó un mensaje de Eduard. -¿Estás bien? ¿por qué no viniste? -Estoy enferma. Nos vemos mañana. -Oh, mejórate preciosa. Hasta mañana. En la tarde llamé a Elsa y luego a Milagros. Me acosté sin cenar. Seguía sin ganas de nada. Al día siguiente, después de arreglarme, salí y me monté en el coche sin desayunar. *Narra Mike* ── ¿por qué no se ha quedado a desayunar? ── no lo sé. Cuando terminé me despedí de ella y salí. Entré al coche y miré a Katrina. ── aún puedes entrar a desayunar. ── no tengo hambre -dijo sin mirarme.- ── tú misma. Encendí el coche y empecé a conducir. Todo el camino a la universidad estuvimos callados, con la música a un volumen aceptable. Al llegar salió sin verme y fué hacia la entrada. Aparqué el coche y entré. En

