Aluel llegó a la cabaña justo cuando Norma salía. Debía ir a firmar unos documentos y luego de una escueta presentación, los dejó solos. Matilda lo invitó a pasar, quería agradecerle por todo lo que había hecho las últimas semanas. No recordaba los detalles, pero sabía que siempre que había volteado él había estado allí. Le dio un beso en los labios y se sentaron en el jardín. -¿Cómo estás?- le preguntó él. -Mejor… creo. - le respondió ella mirando el paisaje, como tantas veces había hecho. Aluel tomó su mano y la acarició con ternura. -Mi mamá dice que tengo que regresar a Buenos Aires.- le disparó ella sin previo aviso. -¿Cuándo? - fue lo único que le pudo preguntar él. - En breve.- respondió ella con amargura. Aluel la miró con una mezcla de temor y resignación. Ambos sabían q

