- Nunca quise obligarte a nada , siempre te ame muchísimo, aunque sabía también que un día te perdería. - me sonrió triste. - solo necesito espacio estoy muy confundida .Pero no quiero que dejemos de hablar, tampoco quiero lastimarte. - te entiendo sé que no eres mala persona, seas de esta versión o sea de la otra siempre confiaré en ti. - no merezco tanto amor- susurré tomándole la mano. - Mereces eso y mucha más , te daré tu espacio solo quería saber si estabas bien. Se levantó aún con mi mano sosteniendolo, hasta que nos distanciamos. El se fue por la puerta y yo aún quedé sentada en aquel sillón, sintiendo su aroma y extrañandolo. Pasaron varios días, sabía que mi jefe no me buscaría. Supuse que tal vez se haya comunicado con Ignacio, aunque un poco me decepciono no saber de el.

