Cristina fue a la cocina donde Aníbal comía un sándwich junto a la empleada, el niño al verla se alegró. “Madrina ven a comer conmigo”. Ella entró y acarició el cabello de Aníbal mostrando una gran sonrisa, le hizo un gesto a la empleada para que se retirara y al quedar solos ella tomó asiento frente a él. "Mi tío Mariano dice que viajaremos al extranjero, ahí está la nueva casa”. Cristina afirmó en silencio. “Debes portarte muy bien, como tu mamá te enseñó ¿Entiendes?”. El mordió su sándwich afirmando. Mastico su sándwich y le dijo a Cristina. "Les diré que te preparen una habitación muy bonita con flores”. Cristina se puso seria. “Aníbal… Yo no iré contigo”. “¿Qué?”. Cristina hizo una línea con su boca. “Tengo que quedarme aquí en la ciudad”. “Pero porque no puedes venir,

