Al entrar a la casa juntos se encontraron con Aníbal y un hombre muy guapo parecido a Aníbal, pero mayor, tenía el cabello n***o y algunos en blanco, a pesar de su edad, su porte y gallardía lo mostraban en muy buena condición. Aníbal y él se daban un abrazo fuerte. “¡Tío es bueno verte al fin!”. El hombre palmeó la espalda de Aníbal. “Terminé mi trabajo pendiente antes y decidí venir”. Mariano se encontró con la mirada de la mujer. “Cristina ¿No te da gusto verme?”. Ella hizo un mohín. “Claro que es bueno verte”. Mariano saludo a Andrés. “¿Cómo van las cosas aquí?”. Andrés declaró. “Todo bien padrino”. Aníbal sirvió una bebida a cada uno y se las entregó, estaba feliz de que su tío estuviera al fin aquí. Su plan de venganza estaba en camino y con su tío las cosas serían más fá

