En ese momento Andrea estaba llena de impotencia, porque no sabía qué hacer, de lo único que estaba segura era que las cosas estaban complicadas para ella, puesto que no contaba con ese dinero, era demasiado... tal vez para alguien más podría ser una cantidad insignificante, pero para ella, el salario que apenas ganaba en la pizzería le permitía pagar a medias ese apartamento arrendado junto a su compañera y comprar sus cosas, era una fortuna y ni siquiera tenía la posibilidad de buscar otro trabajo para ganarse todo ese dinero, imposible cuando habían tantas cosas por hacer en la universidad, es que apenas si le quedaba tiempo para hacer los pendientes, ahora más que nunca tenía que esforzarse para lograr la meta y no desvanecerse pero todo se estaba volviendo cuesta arriba y ya no sabía

