Después de hora y media de viaje, por fin el avión aterriza en la ciudad de Panamá. Luego de esperar a que el avión haga su recorrido, Enrique descansa un poco y se vuelve a tranquilizar. Milenna le dice a su esposo: — Gracias a Dios llegamos, porque te estoy viendo muy pálido. El avión se detiene e inmediatamente todos los pasajeros salen del avión hacia su destino. Enrique no pierde el tiempo y de inmediato para un taxi, y le dice: — Por favor, nos puedes llevar al hospital paitilla. — Claro señor súbanse. Enrique y Milenna se suben al taxi. Y sin conocer la ciudad, Enrique le dice al taxista: — ¿Esta no es la dirección? — Perdonen, es que estoy evitando posibles trancones, pero ya vamos a llegar. Milenna sorprendida de Enrique, le dice: — ¿Cómo sabes eso?, ¿ya habías venido

