Pensativo y desconcertado por ver su antigua empresa, Enrique llega nuevamente al local. Enrique aprovecha que tiene a Jonathan y a Jimmy al frente, y les dice: — Voy adelantar el viaje, ustedes van a quedar a cargo de mi papá, espero que se lleven bien con él. Jonathan le d la mano a Enrique, y le dice: — Has confiado en mí. Y no te defraudaré. Jimmy también le da la mano, diciéndole: — Don Armando me recomendó. Y no le voy a quedar mal, ni a él y ni a usted. De inmediato, Enrique llama a su padre y se despide del antes de irse de Medellín. Pero Armando lo convence de quedarse e irse la mañana siguiente. Domingo, 5:45 am, Enrique le dice a su padre: — Recuerda lo que te dije anoche. — Si hijo, voy a estar muy pendiente del nuevo negocio. — Bueno ahora si me voy, espero que Mile

