Las cosas tardaron en calmarse, se llevaron a Valentino a otra habitación, y sacaron a Bran de la casa no entendí porque hacían eso pero no me iba a quejar, porque en verdad yo no tenía razón para quejarme, era solo una más en esta fiesta, no tenía el poder para hacer nada, al menos no aún. Cuando la gente se disperso, salí para ver que tal estaba Bran, no voy a negar que como estuviera Valentino me importaba una mierda, por no decir que menos que eso. Vi a Bran sentado en el asiento de un coche mientras tenía un poco de hielo en la cabeza. —Eres algo violento—le dije. Me acerque a él y me senté a su lado en el coche. —Solo estaba defendiendo tu honor—me dijo Bran. Le mire. —No necesito que me defiendan—le deje claro. Bran me miro, dejo caer el hielo y le mire. —Si lo necesitabas

