Tras una noche de pasión con Bran, la cual creo que fue la mejor que había tenido en mucho tiempo. Hoy era, viernes y tenía que ir a una maldita gala, como ni mi madre ni mi tío, yo debía ir en representación de la familia, no me hacía mucha gracia. Me puse un vestido rojo, y me fui a la gala en un coche que condujo el chofer en silencio. Entre en la casa donde se hacía la gala y la gente estaba hablando en grupos. Odiaba las galas de los ricos pero estaba claro que esta gala no era un lugar normal, la gente estaba demasiado tranquila y demasiado concentrada en cosas que no eran la gala o cuanto dinero iban a donar a la causa por la que hoy nos juntáramos. —Hola—me dijo Bran. Me gire para verle con un traje. —¿Qué haces aquí?—le pregunte sorprendida. Él me miro impresionado, no se

