Sinopsis.
Thomas encontró su lugar en el mundo, su refugio y tranquilidad. Ese hogar donde todo pasa lento y se disfruta al máximo.
El fútbol en su vida era más que correr detrás de una simple pelota, era su todo. Esa pasión que no se cambia ni se negocia. Algo que se siente hasta en el fondo del corazón. Donde el equipo era su familia, donde su familia era la hinchada número 1 de sus logros y donde su amor se traducía en una enorme cancha de césped. A veces la felicidad lo encontraba en esos mínimos momentos que pasaba corriendo detrás de ese balón que rodaba.
Se podía pasar horas observando como giraba frente a sus ojos, sonreía y se imaginaba como un movimiento tan sencillo hacía que todo gire, que el impulso de su fuerza haga que todo sea lineal sin desviarse del camino y eso quería de su vida. Una vida lineal sin problemas y sin obstáculos, donde un simple empujón sirva para pasar página a los problemas y terminando con un gol. Pero no un gol fácil, un golazo que lo marque de por vida y le recuerde un momento lindo. Sin embargo, todo su mundo se limitaba al fútbol y a él, nada más pero últimamente estaba siendo su mayor frustración. Lo tuvo todo y a todos, pero lo perdió en un abrir y cerrar de ojos. Había dejado de ser ese jugador estrella para convertirse en uno más del montón. Sus logros, éxitos y momentos de felicidad se desvanecieron frente a él. Ya no existía el triunfo sólo había dolor, frustración y malos ratos. Jamás imaginó caer de un día para el otro, jamás pensó en el fracaso y en lo que sería su vida lejos del fútbol.
Hasta que en su camino se tropezó con alguien que hizo que su corazón latiera a mil por horas, logró sacarle la seriedad en su rostro, la frialdad en su alma y motivarlo nuevamente en el fútbol.
¿Podrá vencer todo? ¿El amor cambia todo?
“Hola, ¿qué tal?. Tu sonrisa y perdí por goleada.”