JACOB LAMIA La cascada de la caldera natal relumbró, la atención de todos se centró en el objeto que anunciaba la llegada de la sucesora de Hera. Tal y como había predicho Mera llegaría a nuestro mundo un haz de luz divino que opacaría la grandeza de los antiguos reyes; la profecía del demonio nocturno le había hecho perder credibilidad porque a quien señaló ella como el asesino masivo de nuestra especie acompañaba a la reina como su mano derecha: Nox. Tan frío y oscuro como la noche, peligroso, un terror nocturno. Su acusación se tambaleó cuando el sujeto se unió a Hera como equipo para someter la ciudad. Así que debido a ello nadie le creyó cuando según una revelación descubrió que un nuevo rey llegaría pronto. El huevecillo flotó en el agua verdosa de la caldera, iluminando tod

