Venimos a escalar no a bañarnos.

1273 Palabras
Caminando en el cerro de regreso al campamento nos encontrábamos en fila para que todos pudieran tener iluminación ya que no todos llevaban lámparas, Rogelio venia liderando la fila, después Emma, Rebeca, Liz la mamá de Rebeca, Beto, Joan, Milton, Leo, Melissa, Cleo, yo, mi mamá y finalmente venia Chesto. -Rogelio ¿Aún falta mucho? -Le pregunta Melissa. -Algo, apenas iniciamos Melissa- Le dice Rogelio. -Mejor hay que hacer algo para hacer el camino más ameno- nos dice Rebeca. - ¿Qué quieres hacer? -Le pregunta Emma. - ¡Hay que cantar! - nos dice emocionada. -Está bien hay que cantar, yo inicio y ustedes me siguen-Nos dice Rogelio. - ¡En la madrugada Beto perdió el calor y como paleta de hielo se quedó! - ¡En la madrugada Beto pedio el calor y como paleta de hielo se quedó! - Repetimos todos cantando divertidos. - ¡Milton en la peña, casi se orino pues la atura no aguanto! - Vuelve a cantar Rogelio. - ¡Milton en la peña, casi se orino pues la altura no aguanto! - seguimos cantando todos, pues sabíamos que a todos nos tocaría. - ¡Melissa al bajar, como pelota reboto! - ¡Melissa al bajar, como pelota reboto! -Ahora será nuestro turno- le susurro a Cleo que estaba frente a mí. - ¡Dara y Cleo al escalar! -comienza a cantar. - ¡Dara Y Cleo al escalar! - continúan todos. -Lo siento, lo olvide- nos dice riendo. Cleo y yo solo suspiramos aliviadas - ya estamos por llegar. Todos levantamos un poco más la vista y vimos a unos cuantos metros el campamento. Al llegar lo primero que decidimos hacer fue cambiarnos de ropa y limpiarnos la tierra de la cara. Rogelio, Milton, Joan y Leo decidieron preparar una fogata. Cleo, Melissa, mi mamá y yo decidimos subir y al área donde se encontraban las hamacas y acostarnos un rato ahí, después de cambiarnos y lavarnos los dientes. Sin darnos cuenta al poco rato nos comenzamos a quedar dormidas, yo desperté gracia al olor a humo provenía de la fogata que Rogelio y los demás ya habían logrado encender. Me levante al igual que mi mamá y Cleo. - ¿Vamos a la fogata? - le pregunto. -Sí, vamos- Me dice Cleo. - ¿No despertaremos a Melissa? - nos pregunta mi mamá. -Ya lo intenté y no pude- le dije, ya que anteriormente intenté que se despertara porque al parecer tenía el sueño tan pesado que ni siquiera se despertó después de moverla muchas veces con la hamaca se despertó. -Aquí hay que dejarla, en un rato más venimos a despertarla. -Nos dice Cleo. Las tres nos paramos y fuimos hasta donde se encontraba Rogelio y los demás. -Ay si, ya que esta lista la fogata se vienen- Nos dice Rogelio de manera divertida. - nos hubieran venido a ayudar en vez de dormirse. -Pues no nos hablaron- les dice mi mamá. -Quien no ayudo no puede estar aquí- Nos dice Rogelio - No es cierto, ya siéntense para que no tengan más frio. Comenzamos a platica y bromar con Rogelio, hasta que nos dimos cuenta de que pasaba el tiempo y Melissa no llegaba. - ¿Donde esta Melissa? - Nos pregunta Rogelio. -Creo que se quedó dormida en las hamacas - le responde Cleo. - ¿Qué? - nos pregunta Rogelio asustado- ¡No la dejen ahí! Le puede dar hipotermia hace demasiado frio hoy. vayan a despertarla -nos dice algo asustado pero calmado al mismo tiempo.  -Yo voy- Les digo parándome y caminando rápidamente de nuevo a las hamacas. Llegué hasta donde se encontraba Melissa y la moví un poco fuerte para lograr despertarla. - ¿Que sucede? - me pregunta algo adormilada Melissa. -Ya despiértate, hace mucho frio mejor ven a la fogata. -Ah...claro ahorita te alcanzo, voy a entrar al baño-Me dice sentándose en la hamaca. -Claro, ahorita te veo- Le digo alejándome y dirigiéndome nuevamente a la fogata con los demás. Al llegar me siento nuevamente a un lado de mi mamá. -que ahora viene- Les digo a todos. -Bueno chicos notros nos iremos a dormir- Nos dice Joan refiriéndose a Beto Chesto y al pues ya eran las 12 de la noche y ellos se levantarían temprano para ir a escalar al amanecer. -Está bien, que descansen- Les dice Rogelio. La noche transcurría y Rogelio era el único que cuidaba del fuego. -El fuego está por terminarse-Dice Milton. -Claro aquí tienen al estúpido de Rogelio parándose para ir por la leña para el fuego. -Nos dice cuando se para y va por otro pedazo de leña para ponérselos a la fogata a lo que todos reímos. Yo me encontraba muy cansada al igual que todos, pero por alguna razón preferíamos estar ahí. -Dara ¿y Melissa? -Me vuelve a preguntar Rogelio. -Pues, yo ahorita...-Comienzo a decir cuando Rogelio me interrumpe. - ¿Yoahorita? no sabía que así se llamaba, pero ya decía yo que tenía ciertos rasgos asiáticos. Yo solo me comencé a reír al igual que los demás. -Lo más seguro es que se fuera a dormir- Me dice Cleo. -Sí, estoy segura-Le respondo. La noche transcurría y poco a poco todos se iban a dormir hasta que solo quedamos Rogelio, Cleo, Leo, Milton y yo. El fuego estaba por acabarse solo restaba un pequeño trozo de madera del tamaño de mi maño. Todos nos encontrábamos alrededor del pedazo de madera viéndolo fijamente. - ¿Enserio solo estamos viendo cómo se consume el pedazo de madrea para irnos a dormir? -Les pregunto. -Si- me dice Cleo divertida. ya eran más de las dos de la mañana, así que cuando finalmente se consumió todos decidimos irnos a dormir. *** A la seis de la mañana, cuando todos estábamos plácidamente dormidos todos fuimos despertados por el hermoso sonido de una estúpida aspiradora y en efecto era la bomba de aire del colchón de Beto. Yo me giré hacia los lados donde pude a ver a todas las que nos encontrábamos en la casa despiertas y molestas. Aun lado mío se encontraba Cleo maldiciendo a Beto cuando comenzó a silbar para guardar sus cosas. - ¿Enserio está silbando? - le susurro a Cleo. -Esta vez sí se pasó-Me dice también susurrando, pero claramente molesta. Beto al terminar de hacer ruido para guardar sus cosas, se dirigió a la casa de campaña de Joan y Leo y comenzó a hablar. -Joan, mira despiértate está saliendo el sol y se ve muy padre. Se pudo escuchar claramente como Joan abría su casa y solo suelta un pequeño "si" seco y muy adormilado. Volvimos a dormir cuando Beto se fue con chesto y Joan a escalar la peña, aunque no nos duró demasió, pues era nuestro último día en Bernal. Por lo cual aprovechamos para ir a boulderear en las rocas que se encontraban cerca del campamento. Al regresar guardamos nuestras cosas y subimos todo de nuevo a la camioneta. Fuimos al pueblo a comer y a esperar a que las tres personas que nos faltaban llegaran para poder irnos a de regreso. En el regreso todos ansiábamos llegar para ducharnos, pues a excepción de mi madre y del papá de Rogelio nadie se dignó a tomar un baño. El frio era horrible ahí. Apenas íbamos a la mitad del camino de regreso cuando los olores se hicieron presentes. -Un baño no les hubiera hecho mal-Nos dice mi madre, ya que la camioneta no olía precisamente a rosas. -No lo creo-Le dice Cleo divertida. -Venimos a escalar no a bañarnos- Le respondo a mi madre a lo que solo ríe.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR