Cuando salí otro semestre Cleo aún seguía estudiando, aun así, no dejábamos de hablar a diario. Cleo llevaba menos de un mes viviendo en Guadalajara y se le estaba complicando mucho adaptarse sin mencionar que recién llegaron a su nuevo hogar y uno de sus perros murió, esto fue algo muy duro para su familia, pues su familia adoraba a sus perros, Cleo estuvo triste durante varios días y anqué ella suele demostrar muy poco sus emociones, cuando su perro murió no podía evitar llorar cada que lo recordaba. Yo realmente la podía entenderla, creo que cualquier persona que haya sufrido la partida de alguna mascota muy querida sabe lo que es perder más que una simple mascota es perder a un integrante de la familia que al irse simplemente se lleva algo de ti. Al mismo tiempo, mis padres me anuncia

