Sed

1112 Palabras

El retrato de quien ahora reconozco como Ofelia Cappone descansa sobre la mesa de noche de Mileto, mientras el niño absorto en su juego solo da señales de vida mediante la respiración. Connor tenía razón, le dio una PlayStation y desde que se despertó no ha dejado de matar cosas que se matan en vídeojuegos. No ha querido ir al colegio, lo que es bueno, porque mandaron un citatorio porque peleó con otro chico. Pero de eso, se encarga la chica que estuvo a punto de escapar: Cecilia. Mis pensamientos divagan cuando estoy sin nada que hacer. No hay distracciones que me saquen de lo inevitable: volver una y otra vez a mis preguntas sin respuesta y así, es como regresan a Betzabeth. Betzabeth. Quizá, la chica también sea otro juego de Connor o puede que hasta sea la novia principal y luego d

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR