Treintaiuno de diciembre: ultimo día del año, víspera de año nuevo, día número trescientos sesenta y cinco, a un paso del nuevo comienzo, y... El día que conoceré a mi verdadera familia. Al oscuro secreto que mi madre guardo durante años, a la sangre que no me vio crecer. Pero que, al fin y al cabo, guardo una curiosidad infinita por conocer. Así sean del lado de un padre que apenas recuerdo y que casi no conocí. Los estúpidos lirios descansan inertes sobre mi mesa de escritorio. Creo, que debería pedirle a una de las que limpian la habitación, que cambien las flores por algo más fresco. Que pongan algo nuevo para variar. Veo el vestido que usé en noche buena, está perfectamente doblado al pie de mi cama. Es n***o y se moldea al cuerpo, tiene un escote muy revelador en forma de corazó

