A penas llegamos, ingresaron a mi padre a quirófano, inmediatamente me comuniqué primero con mi madre y luego con mis abuelos paternos para avisarles. Al terminar mi llamada, la policía se me acercó preguntándome por lo sucedido, pero a decir verdad yo desconocía lo ocurrido y así se los hice saber. —Lo siento, no puede decirle como ocurrió, cuando llegué a mi casa mi padre estaba herido e inconsciente —respondí con serenidad. — ¿Había alguien más con la víctima al momento de encontrarlo? —preguntó el agente, los nervios me atacaron y en vez de contar la verdad moví negativamente la cabeza, no quería a las autoridades ir tras Camillo, preferiría mi padre despertara y fuese él quien dijera lo acontecido. —Lo siento, no lo sé —respondí, en ese momento mi estómago se revolvió, sa

