El regreso a casa es bastante alegre con mis hijos picoteándonos con sus nuevas adquisiciones, mientras gritan y se ríen. Una vez en el muelle Ana Laura se los lleva para asearlos y recostarlos un rato, tiempo que aprovecho para nadar y suspirar relajado mientras permanezco acostado boca arriba sobre el agua que me lleva tenuemente. Mi vida es jodidamente perfecta carajo. Cada día es una bendición y no podría estar más feliz. Y aunque nuestra familia estuvo cerca de un mes cuando nacieron los gemelos, luego tuvieron que volver y no los hemos visto desde entonces. Después de ello, aun con los bebés Ana Laura vino conmigo a un par de competencias, las cuales gane esplendoroso. Digo, tenía que lucirme frente a mis hijos y esposa. Así que algunas victorias después, y por fin estamos de nuev

