POV Ana Laura Es un día perfecto en Bali. Con el cielo de un azul especialmente claro y destellante al igual que el feroz sol incandescente, que pareciera querer derretir hasta el alma más fuerte. Y ni hablar de la rica brisa salada que acompaña mi trayecto en compañía del viento tibio. Pero lo más bonito es que de un lado acantilado abajo el infinito y cristalino mar revienta contra las rocas, y del otro una espesa jungla se desata mostrándome pequeños santuarios de piedra y claro, uno que otro mono pequeño colgándose entre las lianas. Y como siempre los tan atrayentes aromas que vuelan por doquier como sal, calor infinito, hierba fresca, tierra húmeda y frutos jugosos, que me ponen nostálgica y muy feliz. Al igual que los sonidos de pájaros exóticos entre la maleza, junto a otros anim

