CAPITULO 5

2307 Palabras
Violeth. Ya había pasado varias semanas aquí en la cabaña con Ben. Fui varias veces al pueblo con él aunque la primera vez fue un caos de nervios para mí, ya puedo ir más tranquila pero aun así sigo en guardia. Tengo días sin dormir muy bien, me levanto siempre a las 3 am y no encuentro lógica a eso. Son las 3 de la mañana. Este invierno será más fríos que otros años atrás, estoy sentada en la ventana de la habitación viendo hacia el bosque, he tenido sueños extraños últimamente y paran en medio de la noche con una extraña sensación en el pecho. Ben decidió seguir durmiendo en el estudio a menos que yo se lo pida pero ya tengo varios días que no duermo con él. La química entre nosotros va creciendo pero no sé a dónde nos pueda llevar. Hubo una noche donde estaba soñando que estaba en el sótano de nuevo y estaba un hombre frente a mí. No mayor de 40 años, alto de piel morena con mirada penetrante, ¿es un sueño o es real? Creo que mis recuerdos están volviendo pero me dejan un sabor amargo en la boca, quiero recordar más… quiero saber más aunque no sé si esto sea real, lo más extraño es que siento que este hombre no me hizo daño por lo menos no como caled o el tipo gordo de cabello gris que eran los que más veía seguido. De cualquier manera no sé si es real y por eso decidí quedármelo hasta estar segura de que no es un sueño, me acomode la manta sobre mis hombres y vi la densidad del bosque, lo oscuro y lúgubre que se veía, ¿creerán que aún estoy viva? No lo creo pero no está demás tener tus dudas. No sé cuánto tiempo dure viendo el bosque que ya estaba viendo un amanecer frio lleno de neblina, al ver el reloj eran las 6:30 de la mañana del día viernes, lo bueno de este día es que hoy toca tiro y cada vez que practico me siento más libre que nunca, me levante de donde estaba y toque el piso con mis pies descalzos que al instante sentí pasar el frio por mis pies y me llegaba hasta la punta de los dedos de mis manos, aun puedo sentir. Aun corre sangre caliente por mis venas, vi una sombre debajo de la puerta y supe que era polo, siempre viene a esta hora de la mañana a buscarme. Le abrí la puerto y encontré a un polo alegre para empezar el día, lo acaricie y lo deje pasar pero al minuto ya estaba en la cama desecha, fui al baño a cambiarme, me puse bien abrigada y tome mi chaqueta era la hora de mi caminata por los lados de la cabaña. Polo me pisaba los talones mientras entraba en una cocina solitaria. Hice café y mientras me servía unas frutas le di de comer a polo, me serví mi café y tome mis frutas y Salí a la parte trasera de la casa, en unas de mis caminatas nocturnas había encontrado una especie de riachuelo a unos cuantos metros de la casa, era lindo hasta de noche y me llenaba de paz, podía pensar tranquilamente aquí mientras me comía mis frutas y tomaba mi café. Mientras veía y escuchaba el agua pasar por su camino pensaba ¿Qué tan fría podría estar? Tenía días en la que me sentía adormecida y me duchaba con agua fría, en días así recordaba el accidente de mis padres y me preguntaba si fue un accidente o fue provocado pero cuando leía sobre el accidente mi mente simplemente se resignaba aunque no creía que fuera por que papa estaba ebrio, a mis padres no les gustaba el alcohol y eso era lo más extraño de toda esa historia, cuando paso el accidente yo solo tenía 13 años y por eso recordaba muchas cosas antes de los acontecimientos y simplemente sabía que habían cosas inconclusas en el caso y fue cuando me pregunte si lo del accidente de mi papa estaba conectado con mi secuestro. Pensando más detenidamente en el testamento de papa y mama decía muchas cosas extrañas y nunca lo termine de leer, me levante de un salto para salir corriendo a la casa y utilizar la laptop de ben, tal vez… solo tal vez podría encontrar una pista allí. Al entrar por la cocina estaba ben sentado en el mesón de la cocina, como siempre inmaculado con un suéter n***o, botas de invierno y pantalones negros, me corazón palpito de una manera enloquecedora, sus brazos anchos y sus manos tan fuertes estaban tomando una taza de café, se había recortado la barba un poco y se veía más su boca rosada. Quede sin aliento cuando lo mire a los ojos, era pasión pura. Hola… - dije soltando el aire comprimido. Buenos días, ¿Por qué estas agitada? Creo que tengo algo que nos pueda ayudar con mi secuestro. – le dije emocionada. ¿Qué tienes? – pregunto con suma curiosidad. Necesito entrar a mi correo. – me miro y luego asintió. Se levantó del taburete y me hizo señas para que me sentara donde estaba el. Camine hasta llegar a su lado y sentarme mientras él estaba detrás de mí, sentí su perfume con olor a pino y frescor con toques cítricos, mi piel se tensó al sentirlo tan cerca, mi cuerpo reacciona a su proximidad y era inevitable no sentirme abrumada. Abrí mi correo y empecé a buscar los correos insistentes del abogado de mis padres, su cara se aproximó a mi oreja o así lo sentí, su aliento rozaba mi oreja y por un momento pensé en dejar todo y volver a besarlo como ese día en la cama, desde esa vez no nos volvimos a besar ni a tocar y mi excitación de estar cerca de él me volvía loca. En las noche me imaginaba que el entraba a la habitación y me devorada como un lobo hambriento y mi sexo palpitaba de solo pensarlo, mi mente se iba a un camino de placer comprimida que tenía y en mi cabeza pasaban imágenes de ben desnudo y haciéndome posiciones obscenas. Cerré mis ojos por unos segundos y escuche un gruñido bajo y ronco, mi piel se erizo cuando vi por el reflejo de la pantalla que bajaba su cabeza hasta mi cuello, aspiro mi cabello y rozo su nariz en mi cuello, mis bellos detrás de la nuca se elevaron tanto que él lo noto. Paso sus labios por mis bellos erizados, pego su pecho contra mi espalda y puso sus manos sobre las mías, estaban cálidas que mi cuerpo se incendió con su toque, sentía todos sus músculos en mi espalda y eso me estaba afectando para respirar, incline mi cuello para que tuviera mejor acceso a él y paso su lengua por mi vena palpitante. Solté un gemido entre suspiros. Me estas volviendo loco Vio. Tu perfume, tu piel y esos ojos que me piden placer. – su mano empezó a subir por mi brazo hasta mi hombro. Tomo de mi barbilla volteando mi cara para poder mirarlo, su mirada, sus ojos se volvieron oscuros por la pasión y sentí mi alma arder por él. – dime que me deseas. Que también esta tensión te está volviendo loca. – dijo rozando sus labios con los míos. Si… - susurre. – también me vuelves loca. – le dije mirándolo a los ojos. Su tacto me derretía pero su mirada penetrante me tenía clavada con él, la tensión se podía saborear y más cuando su otra mano se posó en mi cintura. Sentí su erección en mi espalda y me sentí más viva que nunca pero no me resistí y me fui por su boca. Pase mis brazos por su cuello y lo bese con intensidad, el me rodeo con sus brazos y me levanto del taburete para sentarme en el mesón, sus manos cálidas se metieron bajo mi suéter y acaricio mi espalda estremeciéndome con su toque y gimiendo en su boca, mis manos no tardaron en tocar sus pectorales bien formados y bajar por sus abdominales de piedra ¡Dios! Toque su erección y mi mano vibro al sentir su gruñido de placer, se apartó de mi boca para devorarme el cuello y pellizcar mis pechos, algo electrizante paso por mi columna cuando sentí sus dedos acariciar mis pezones, nuestras respiraciones eran entrecortadas y no pretendíamos ir lento. Su otra mano pasó por mi cabello hasta que lo agarro en un puño, estaba a punto de desabrocharle el pantalón cuando la laptop hizo un sonido agudo con un nuevo correo, mi mente se aclaró por un momento y el sintió el choque que hizo que se esfumara la tensión s****l que nos rodeaba. Sus ojos me enfocaron y sentí que estaba buscando un rastro de arrepentimiento pero lo cierto era que no lo había, quería estar con él pero también quería saber que está ocurriendo con todo esto del secuestro y el accidente de mis padres. Perdón… - se aclaró la garganta. – si fui muy rápido, yo… no podía controlarme. No tienes que disculparme. – dije. Sentía calor por todo mi cuerpo y mi cara. – yo también lo quería. – le dije mirándolo con intensidad. – pero también quiero descubrir ciertas cosas. Me ayudo a bajarme del mesón y me volví a sentar en el taburete mientras él se sentaba a mi lado, no vi mi bandeja de entrada si no que me fui a los correos del abogado de mis padres los cuales me preguntaba que si ya había leído el testamento y que si ya había tomado una decisión, cosa que no he hecho. Baje más y encontré el testamento pero omitía muchas cosas. ¿Qué clase de testamento es ese? – pregunta ben, quien se sentía tan perdido como yo. Este no es el testamento original, lo sé porque yo lo leí. No todo pero si algunas partes y lo deje, en ese momento aún me dolía la muerte de mis padres y apenas tenía 15 años cuando me permitieron leerlo, era aún una niña y no entendía la mayor parte del testamento. – dije con vehemencia. – después del tiempo no le tome importancia porque me mandaron a un internado hasta que cumpliera la mayoría de edad, estudie y me volví maestra al tiempo y nunca volví a contactar al abogado de mis padres, siempre me escribió pero no quería revivir el dolor. – quite la vista de la pantalla para mirarlo. – pero tengo que. Ben, Siento que mi secuestro y la muerte de mis padres están conectadas… estoy casi segura de eso. ¿Recuerdas algo de ese entonces? – pregunta con interés. Sé que las autoridades dijeron que mi papa estaba borracho pero la cosa es que a papa no le gustaba beber y eso me pareció muy extraño. Era una niña así que les creí porque eran “policías”. Hay policías corruptos. No todos son buenos, a lo mejor estaban ocultando algo. – dijo con curiosidad. Tal vez. Pero tenemos que averiguarlo, le escribiré al abogado. Acto seguido empecé a redactarle un correo al abogado de mis padres que estaba interesada en que me mandara el testamento original y me fui a la bandeja de entrada a esperar su respuesta y vi el correo que había llegado hace unos minutos interrumpiendo nuestro encuentro. Lo único que decía era J y entre al correo. Mi sangre se helo al ver lo que decía y ben me quito la laptop para leer bien, mi corazón palpitaba fuerte y un recuerdo llego como una ráfaga de viento. Tus padres eran unas porquerías. Me debían dinero así que los mate pero sabes ¿por qué los mate? – me puso un dedo en mi barbilla levantando mi cara. Negué nerviosamente. – porque quería quedarme contigo princesa. Aunque no lo creas me gustas, y ellos me debían mucho. Entonces preferí quedarme contigo. Aspire como pude para poder volver a tomar aire. Ese hombre, el de mis sueños era real, lo sabía porque mi carne palpitaba de miedo. Ben maldecía mientras desconectaba todo y me miraba nervioso. Esto se estaba volviendo una bola de nieve y a mi parecer iba a costar pararla. Le hiciste captura. – como pude le pregunte. Le tome una foto. Pero dime ¿Quién es J? – pregunto ansioso, en su cara se reflejaba angustia. No lo sé con esa actitud pero lo que si se es que he visto a ese hombre y estaba en ese casa también. Creo que tienen algo que ver con mis padres. Me da muy mala espina Violeth, tenemos que tener cuidado, nos podrían encontrar. – dijo tocándose el pelo. Lo sé. Créeme que estoy muy asustada con su amenaza. – dije con desdén, yo no tenía la culpa ¿Por qué demonios me hablaba así? Lo mire con los ojos llorosos. Tengo que llamar a alguien. . – dijo mirándome fijamente. Te dije que no involucraras a más nadie. – dije con rabia. Ya lo hice, y es mejor así. Créeme, esto se puede salir de las manos en cualquier momento. – no podía creerlo. En mi cara se reflejaba la decepción total y a él se le veía que no tenía remordimientos de haberme mentido con eso. Salí de la cocina hecha una furia y fui a mi cuarto cerrando con llave. Sabía como era J pero no sabía su nombre. En mi cabeza rondaban sus palabras en mi correo. J Sé que estas viva pequeña ratita y te casare como un águila. Solo bastaron esas palabras para ponerme los pelos de punta y pensar en si de verdad cometí un error.
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