Finalmente había entregado el informe y había dejado al fiscal con repuestas satisfactorias que había estado esperando, aunque la reunión que habían tenido la tuvo metida dentro de su oficina por dos horas y media, estaba exhausta y famélica. Le había dicho a Adam que irían a comer y aún no había pensado en donde podrían ir. Aunque primero debía de hablar con Andy, comentarle las cosas ponerlo al tanto de todas las nuevas noticias porque sabía que se enfadaría si no se enteraba por ella y lo hacía por alguien más. – Aldana – dice Eden por el conmutador – Podrías decirle a Andy que venga en mi oficina y por favor haces una reservación en el restaurante francés de aquí a la vuelta por favor. – Por supuesto señora – Gracias. Sabía que no tardaría en aparecer el hombre de 100

