La Huérfana de Alma y el Centinela Invisible Narrado por Mateo Smith El silencio en los pasillos de la administración del Hospital Central no era paz; era el zumbido de una herida abierta que se negaba a cicatrizar. Caminaba por la alfombra gris de mi oficina sintiendo el peso de un apellido que ya no quería portar. Para el mundo, yo era el jefe del equipo legal, el hombre que debía proteger esta institución. Para mí mismo, yo era el recolector de los escombros que un huracán llamado Ricardo dejaba a su paso. Hacía una semana de la intrusión. Ricardo se había esfumado de nuevo, como una mancha de aceite que se filtra por las alcantarillas de la ciudad. Pero yo no me detuve. Pasaba dieciséis horas al día redactando demandas, solicitudes de órdenes de captura internacional y mociones d

