El Eco de la Sangre y el Despertar de los Secretos Narrado por Mateo Smith El Penthouse de los Blackwood siempre me había intimidado un poco. No por el lujo —estaba acostumbrado al mármol y al cristal—, sino por la pureza del aire que se respiraba allí arriba, tan distinto al aire viciado de los juzgados y las prisiones. Pero esta noche, mis nervios tenían un origen distinto. Mi mano sudaba dentro de la de ella. A mi lado, Sofía caminaba con una discreción que la hacía casi invisible para el mundo, pero que para mí era el ancla de mi cordura. Llevábamos veintidós meses siendo "el Sr. Smith y su secretaria". Veintidós meses de besos robados en el archivo, de cenas a medianoche en su pequeño apartamento y de un apoyo incondicional que me salvó de la locura cuando mi hermano decidió con

