El Peso de la Justicia y el Florecer de la Vida Narrado por Cameron Parker-Blackwood Los meses que siguieron al descubrimiento de los mellizos no fueron simplemente tiempo transcurrido; fueron una metamorfosis. El Penthouse, que alguna vez fue un monumento a mi soledad y a mi éxito corporativo, se transformó en un ecosistema vibrante de esperanza. Cada mañana, el sol de Colorado entraba por los ventanales y encontraba a Elena en un estado de gracia que desafiaba cualquier descripción médica. Su cuerpo, antes esbelto y tenso por la ansiedad, se suavizó. Vi cómo su vientre crecía mes a mes, una curva perfecta que albergaba a Alexander y a Victoria —los nombres que elegimos en una noche de risas y susurros—. Para el quinto mes, la prominencia era innegable; para el séptimo, Elena caminaba

