Ashland

1980 Palabras
Emily No me quiero levantar. No quiero salir de esta cama tan cómoda. ¿Por qué la vida es tan cruel a veces? Justo cuando más cómoda me encuentro, es cuando suena la alarma. Y si a eso le sumamos la inmensa cantidad de lluvia que está cayendo afuera, obvio que quiero quedarme aquí todo el día. Todo es una conspiración en mi contra para que no salga de esta habitación. Que no salga de esta cama tan difícil de abandonar. No puedo creer que ya estoy en la Universidad. Toda mi vida esperé por este momento. Pero ahora se siente muy amargo y diferente. Se supone que él me acompañaría en este día. Se supone que no estaría sola. Mi madre, mi abuela y mi tío, han hecho un excelente trabajo conmigo. Gracias a ellos, me he olvidado incluso en ocasiones, de que mi padre ya no está conmigo. No entiendo porqué me afectó tanto la muerte de mi padre. Él casi nunca estaba conmigo. Siempre tenía un trabajo que hacer muy lejos. La mayoría del tiempo estaba fuera de la casa. Al igual que mi madre y mi tío Nicolas. Mi abuela Josephine, es la que me ha cuidado la mayoría del tiempo. Se supone que estaría bien. Ya han pasado algunos años desde eso. Puede ser también el hecho de que nos mudamos hace dos años. Estamos en el mismo país, pero me cambiaron de escuela y perdí a mis amigos más cercanos. Al principio la comunicación fue excelente. Nos encontrábamos de cuando en vez para hacer algo. Como asistir algún cumpleaños o algún evento, pero la distancia y el tiempo lo arruinó todo. Hice algunos amigos en mi nueva escuela, pero ahora estamos en caminos diferentes. Cada uno eligió una universidad en la otra parte del mundo. Solo yo elegí una en otro estado. Solo yo me aislé en Ashland. Se que es un bonito lugar. Lo sé porque me enamoré de sus bosques en una sola foto. Cuando lo visité por primera vez, no me quedó alguna duda de que esté sería mi lugar ideal. Me gusta mucho la historia. Me gusta mucho conocer la verdad y enterarme de acontecimientos del pasado. La Universidad de Ashland tiene uno de los mejores programas. Para algunos puede ser algo poco o bastante aburrido. Para mi es entender de dónde vengo, en dónde vivo y hacía dónde voy. Me gustaría poder tener mi propio museo algún día. Me gustaría poder enseñarle al mundo lo que ha sucedido. Estudio diferentes materias. Historia, Geografía, Arqueología, entre muchas otras cosas que me interesan. A decir verdad, mi padre y toda mi familia se encargaban de comprar y encontrar artículos históricos para vender a los museos. De ahí viene mi pasión por la historia. Es un negocio familiar más bien. Todos se dedican a ello. Por eso las constantes ausencias. A veces me pregunto si en realidad es lo que quiero hacer, ó es solo porque me lo han inculcado desde muy niña. Se muy bien que eso puede influir en las decisiones de cualquier hijo. Es por eso que elegí Ashland. Aquí estaré completamente sola, sin ninguno de ellos. Tendré la mente clara para pensar si en realidad es a lo que quiero dedicarme. No me gustaría por nada del mundo terminar una carrera y al final arrepentirme. Es algo qué pasa más seguido de lo que se espera. Tal vez estando aquí sola, pueda entender si existe algo más allá de esto que llame mi atención. Mi madre no llegará a casa a mostrarme algún objeto medieval o egipcio. No me contará historias de grandes guerreros de la historia, ni de reyes ni reinas que mataron y murieron por amor. Aquí estaré por mi propia cuenta. Aquí encontraré mi propio camino. *** Este maldito casillero no abre. Con razón nadie lo quería estando muy cerca del aula. Ya decía yo que era muy bonito para ser verdad. ¿Cómo se supone que sacaré mis libros ahora? No quiero llegar tarde en mi primer día. Peor aún, llegar sin los libros. — ¿Necesitas ayuda con eso? Me volteo para ver de quién se trata. Puede que sea alguna de las profesoras que pueda ayudarme con esta porquería. Para mi sorpresa, es una estudiante como yo. Es algo más baja que yo, no tiene un cuerpo esbelto ni muy grueso. Lleva anteojos, cabello rizado oscuro en una cola, y una mochila que aparenta ser más grande que su cuerpo entero. — Hola, me llamo Emily. Es que está cosa no quiere abrir. Ya no sé qué más hacer para abrirlo, y ya estoy casi tarde para la clase. — No te preocupes por eso. Yo sé cómo abrirlo. Antes solía ser mi casillero. Vine hasta aquí a ver si el nuevo dueño necesitaba de algún truco. Esperé mucho a que se desocupara otro. El semestre entrante podrás cambiarlo. Algunos estudiantes se graduarán, pero debes ser rápida. De la misma forma rápida que se vacían, también se ocupan. — Gracias por la información. Lo tendré en cuenta. — De nada, por cierto, me llamo Lisa. — Mucho gusto Lisa. — ¿Eres nueva verdad? — Soy tan obvia. — Si, lo eres. — Que bien. Y yo que pensaba pasar desapercibida. — ¿En este lugar tan pequeño? Eso es imposible. — Si, es cierto. — Mira, te enseñaré. Solo tienes que propinarle unos cuantos golpes, y abrirá. Veo cómo la chica lanza algunos puños al casillero, y este al final cede. Wow, se ve pequeña, pero si que tiene alguna fuerza oculta. — Muchas gracias, de verdad. — Ten esto, yo solía usarlo. Veo que la chica baja su mochila al suelo. Abre la cremallera de esta y de un estuche saca un candado con su llave. Se incorpora luego de guardar todo y me lo entrega. — La clave es no usar ese pestillo, ni la cerradura de combinación. Usa este candado y colócalo entre las puertas. Se te hará más fácil abrirlo. — Gracias, déjame pagártelo. — Nada de eso, vine hasta aquí para dárselo al nuevo dueño. Sabía que tendría los mismos problemas que yo tuve el semestre pasado cuando llegué. Me hubiese gustado la ayuda de alguien, pero me las arreglé. — Si, ya lo veo. Solo necesitaba sacar este libro. Ya estoy casi tarde. No sé que hubiera hecho sin tu ayuda Lisa. —¿Oye, estás en Historia de Occidente? — Si. ¿Por qué? — Porque yo tengo el mismo libro. De hecho creo que vamos hacía la misma clase ahora. — ¿De verdad? — Si — Pues eso es muy bueno. No conozco a nadie aquí. Pensé que las habitaciones serían compartidas, y que al menos mi compañera de cuarto me podía ayudar. — ¿Y te sorprendió ver que nos dan habitaciones separadas a todos? — De hecho si. — Es un lugar pequeño como ya dije. Normalmente la matrícula es poca, pero suficiente para llenar el lugar. No hay necesidad de poner dos alumnos en un solo cuarto si estos también son pequeños. — Si, es un poco chica la habitación, pero para una sola persona está perfecto. — Así es. Ven, hay que irnos a la clase o en verdad llegaremos tarde. Y debo decirte que el profesor es muy pero muy estricto. Es un viejo cascarrabias. — No puede ser. Mi día no puede empezar así tan malo. — ¡Oye! Eso es un poco ofensivo. Tu día empezó conmigo, no con él. Pensé que te caía bien al menos. — No, no, lo siento. No me refería a eso. Me encantó conocerte, de verdad. Y tú ayuda fue lo mejor que obtuve. — Tranquila, solo te estoy molestando. Pero enserio si es un profesor de mierda el que nos tocó. Así que conmigo ó sin mi, asegúrate estar a tiempo siempre ó te dejará afuera. Claro, lo hará después de humillarte frente a todos. — ¿Hablas por experiencia? — Así es. Lisa parece ser muy agradable. Cuando al fin llegamos a nuestra primera clase, nos percatamos de que el profesor cascarrabias aún no ha llegado. Pensé que en las Universidades no les importaba quién llegaba o no tarde. Según Lisa, este profesor los trata como si aún fueran niños. Tomo asiento al final de la clase. Allá hay menos gente y Lisa fue hasta allá. Al menos tengo una persona con quien puedo hablar o preguntar cualquier duda. Al cabo de unos minutos, entra una mujer al salón. La reconozco inmediatamente. Es la orientadora. Es la persona que me mostró todo el lugar cuando llegué aquí, la señora Mireya Donald. Ella es un poco mayor que mi madre, pero más joven que mi abuela. Me cae bien. Fue muy amable conmigo cuando llegué aquí. — Buenos días a todos. Escucho como todos le desean un buen día también. Al parecer tiene que dirigirse a la clase. ¿Qué acaso el profesor no se presentará hoy? Si es así, volveré inmediatamente a esa cama de la que nunca debí salir. — Como ya ustedes saben, el profesor John estaba a punto de su retiro. Este año nos sorprendió a todos con su renuncia. Al parecer ya está decidido a dejar la docencia después de largos años. Así que nos dimos a la tarea de buscar su reemplazo a última hora. Todo el mundo vitorea en el aula. Me da risa ver la alegría de ellos. De la que me libré. La actitud de cada uno de ellos me deja saber que la pasaron muy mal en las clases que él impartió aquí. — Silencio, por favor. Esas no son actitudes de unos adultos como ustedes. — Lo sentimos mucho, pero sabemos que estará mejor lejos. Necesitaba vacaciones sin retorno. — ¡Siiiiii! — Silencio, ya entendí. Contrólense un poco por favor. En un momento su nuevo profesor estará aquí con ustedes. Y les pido todo el respeto y buen comportamiento que sé que tienen muy pero muy en el fondo de ustedes. — No se preocupe, lo tratáremos muy bien. Cualquiera puede ser mejor que el profesor John. Todos se ríen ante los constantes comentarios de ese chico. Un chico que parece ser uno de los atletas de la universidad. Está rodeado de un grupo de chicos igual a él. De un momento a otro, cuando la orientadora sale del lugar, él voltea a mi dirección. Me da una sonrisa mientras le dice algo discretamente al chico que tiene en frente. Él es muy guapo obviamente, pero se ve que tiene zorras detrás suyo todo el tiempo. Y él no se ve el típico chico que se hace de rogar. — Aléjate de él. Ese es Jason Cam. Juega soccer al igual que sus amigos. Él solo busca un buen acostón, con quien sea. Excepto conmigo claro. No soy su tipo de chica. Pero obviamente tú si lo eres. Ya te identificó. Ten mucho cuidado. — Gracias Lisa, no te preocupes por mi. No soy ese tipo de chica. No vine hasta aquí para eso. — Creo que tú y yo nos llevaremos muy bien. — Pienso lo mismo. — ¿Cómo será el nuevo profesor? Uno de los chicos atletas ahora se sienta encima de la mesa a preguntar al grupo. Es uno de los amigos del tal Jason. Es obvio que siempre quieren tener la palabra. — A quién le importa. Al menos ya no tenemos que soportar al ogro. Ahora es Jason quien le responde. Se me queda mirando por un momento, mientras yo desvío la mirada hacía otro lado. Cuando veo a Lisa, me percato que no le quita ojo de encima. Puede ser así como estudia cada uno de sus movimientos. ¿O puede ser que a ella le guste él? Sería extraño tomando en cuenta lo que piensa de ese chico.
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