Prólogo
Existen muchísimas historias de seres sobrenaturales atraves de la historia. Durante décadas, muchos pueblos aseguran haber tenido algún tipo de acercamiento con ellos. Se dice de la existencia tanto de vampiros, lobos, brujas, hechiceros, entre muchos otros seres sobrenaturales. La humanidad jamás ha podido comprobar la existencia de alguno de estos, ó al menos eso es lo que se piensa.
Hace muchas lunas atrás, en la oscuridad, se levantó una orden secreta. Una que tiene como único propósito proteger a la humanidad de dichos seres. La orden “Davidiana” como se hacen llamar, fue fundada hace siglos por un alto hereje de la época. David Becker, fundó dicha secta con el fin de erradicar todo aquello que no era natural.
Un encuentro con un hombre lobo acabó con la vida de su esposa y su único hijo varón. Dejando así solo una descendencia, su pequeña hija Claudia. Se dice que no hubo lobo que quedó vivo a manos de David después de ese acontecimiento. Solo un lobo Alfa perteneciente a la familia Spencer, logró acabar con la sanguinaria vida por la que optó David en busca de venganza.
Los Davidianos se unieron más aún, con el único fin de vengar la muerte de su único líder y seguir su legado. Pasaron los años, las décadas, los siglos, hasta llegar a Lucas Becker. Lucas era el padre de Emily, último líder de la orden Davidiana. Ahora los miembros están a la espera de que su nueva líder tome posesión de su lugar.
Emily era una niña muy inteligente. Hermosa niña, de cabello cobrizo y ojos verdes. Se ganó el cariño de muchos de sus profesores por su sobresaliente conocimiento y comportamiento. En especial el cariño de su hombre y profesor soñado.
Connor, un hombre lobo milenario, debe hacerse pasar por profesor. Pues también tiene un único propósito en la vida, destruir a los Davidianos. Una fuente oculta y muy confiable, lo ha llevado a hacerse pasar por un profesor. Pues la clave para poner fin a los Davidianos de una buena vez por toda, se encuentra muy cerca.