Amigos
Borro y reescribo las historias una y otra vez sin saber que dejar por donde empezar, pero la verdad es que hace mas un año que deje de escribir y ahora se siente pesado, difícil y nada parece ayudar, y entonces hice algo que por lo general no hago antes de escribir ... leer.
Tengo una extensa biblioteca que es en parte mi precario sueldo de mesera en uno de los bares restaurante de la ciudad donde vivo, otro es en parte regalo de amigos. pero nada parece funcionar. Llamo a Remi, mi mejor amiga, esa loa quenada le da miedo, que ha vivido cosas que yo solo he leído y me da envidia, de la buena, de la que dice porque mino me pasa esto? ella es la única que puedo decir, me escucha y no me juzga, y ella ha hecho cosas peores. La muy perra ni siquiera me contesta, me envía un mensaje y me dice no se si reír o seguir pesando como escribió tan rápido o si solo tiene eso como respuesta automática.
Llamo a Victoria y su teléfono tampoco lo coje. Otro mensaje de Remi.
ahora si no pude evitar que se me saliera una risa del alma, son un par de locas que no saben mantenerse separadas, parecen gatas en celo todo el tiempo.
Recurro a Royer, ni siquiera sé por qué lo hago, pero lo hago, sé que es inútil hacerlo, a esta hora debe estar durmiendo si no está cogiendo también con alguien. Extrañamente el sí contesta.
-dime, que paso? -pregunta y del otro lado el silencio es inmaculado, creo que está en su casa.
-quieres viajar conmigo? -le pregunto así sin sentido.
-estas borrachas? -pregunta y puedo escuchar el crujir de su cama y de sus sabanas.
-estoy cerrada, mi cabeza no da para más. -digo y como una estúpida rompí en llanto, no sé por qué, no sé qué fue lo que me paso, solo rompí en llanto bajado el teléfono y me olvidé por completo del teléfono.
Podría decir que fueron muchas cosas, este año ha sido horrible, empecé el año con el cumpleaños más triste, supongo que ese es el precio por cumplir años el cinco de enero, y aunque siempre me he burlado de mi propio dolor diciendo que primero baja la reina y luego los reyes, eso es tono porque solo intento justificar el hecho de que jamás me han celebrado mi estúpido cumpleaños, y no sé por qué creí que a mis veinte años sería diferente. Y luego las fechas estúpidas del estereotipo, san Valentín, como tendría un san Valentín si ni siquiera tengo pareja ni tenía amigos, luego las fechas en las que las parejas dan y reciben flores amarillas, girasoles y yo solo salía del trabajo a casa ya comprar comida, es todo, y aforadamente después de junio tuve por premio gordo entrar a trabajar en ese tienda de ropa en la que conocí a Remi, Victoria y Romeo, ellos han sido en parte como mis salvavidas, me adoptaron como su mascota y desde entonces salimos juntos pero de alguna manera absurda, no le gusto a nadie, y en parte lo entiendo, ¿cómo le gustaría alguien como yo? mido 1.56cm de altura, si soy un estúpido duende. Ya que yo me hago mi propia ropa gracias a mis estudios como modista en mi adolescencia puedo decir que mis pechos son más enormes de lo que quisiera, midiendo 110 deseños, 70cm de cintura, 112cm de cadera, así que eso da una idea de mi cuerpo, bonito no lo es, y lejos del rubio dorado de Victoria, o del n***o azabache de Remi, mi cabello es marrón, mis ojos y mis cejas son marrón, no hay nada lindo en mí. Entiendo por qué no le gusto ahombres de mi entorno, y los únicos que parecen gustar de mi solo me hablan de sexo y odio eso. Entonces... no sé porque lo hice, o porque permití que me escuchara así, pero rompí en llano, y luego, solo entonces cuando salí de mi cabeza con mucho esfuerzo vi el teléfono y ya no estaban llamada, Romeo había colgado, volví a marcar llamada, entonces escuche el timbre de Romeo fuera de mi casa.
-oye estas bien? -toca la puerta con fuerza y voz agitada como si hubiese corrido una maratón. -Alexa! -grita tocando más fuerte la puerta y se escucha los perros de los vecinos ladrar.
Abro la puerta rápido y lo veo agitado, sudando, en pijama, con pantuflas, y algo sudoroso.
-que te paso? -pregunto confundida. - ¿tu corriste hasta acá? -insisto en saber, me cuesta creer que sí.
- ¿qué te paso? -pregunta mirándome mientras entra y toma aire por la boca ya que por la nariz no parece ser suficiente.
Seco mis lágrimas y sacudo mis mocos con la manga de mi abrigo.
- ¿quieres agua? -le pregunte viéndolo seco como caracol en el deserto.
-es que quiero irme, no se... viajar, salir, no sé qué me pasa... -niego con la cabeza y él se hecha a reír.
- ¿acaso te volviste loca? -pregunta mirándome desconcertado.
- Quería hablar y luego todo se me junto, pensé que... quiero viajar... -digo una vez más convencida que quiero hacerlo, aun si no tengo dinero suficiente para algo exclusivo o elegante.
La idea de viajar no es algo que hubiese pensado antes, pero ahora es más un capricho.
- ¿quieres viajar?, ¿eso es todo? -pregunta tomando asiento en mi algo desgastado sillón marrón color ladrillo que viene con el departamento.
-he ahorrado toda mi vida para algo grande o una enfermedad catastrófica y justo ahora siento que podría morir. -digo sentándome alado de él.
- ¿y que planeas hacer con el trabajo? -se cruza de brazos reteniendo una sonrisa que aspira a carcajada.
-pues el contrato termina el 2 de enero y yo planeo pegarme un tiro o viajar, ¿cuáles la opción que me recomiendas? -pregunto con sarcasmo.
-viaje he. -entra Remi con Victoria tras ella, las dos traen el cabello mojado y la misma fragancia.
-está loca, se rompió a llorar en el teléfono y yo me imagine lo peor... dice y se mira así mismo con ropa de dormir y pantuflas.
-vamos a Italia. -se encoje de brazos Victoria como si viajar a Italia fuese como ir a la tienda.
-ah, si claro como yo tengo dinero para salir comprar boletos a Italia... -rio mientras ella saca su teléfono.
-a Sicilia seria lindo, he visto que hay playas.... sigo como si realmente fuese a pasar.
Me siento en el sillón cerrando la puerta ya que las chicas la han dejado abierta.
-Sicilia no es lo mío. -dice Victoria muy casual.
-recuerdas Milan? -se para junto a ella y la abraza bajando su mano mas abajo de su cintura pero no me atreví a ver mas alla. No, las juzgo, me agradan y hasta podría decir que son las mejores chicas que he conocido en toda mi vida porque lo son, pero sus muestras de amor aun me resultan un poco incomodas, y no tengo el valor para pedirles que dejen de tocarse porque eso no sería justo con ellas
-como sea se me ocurre que podríamos ir a Sicilia y pasar por Milán... -se sienta junto a mi Romeo.
-soñar es lido chicos, pero la verdad es que lo más lejos que yo he llegado es a una ciudad a ocho horas de aquí... -rio sin parar.
-pero tienes pasapaorte....-me recrimina victoria. -porque nunca lo has ¿usado? -pregunta con una calma que saca a relucir su infancia y vida entera sin saber lo que es ponerle agua al shampoo, o prestar para el pasaje del trabajo a casa o contarlos centavos para completar para algo.
-nos vamos mañana en la noche y llegamos en la mañana a Sicilia. -dice Victoria sin inmutarse y Remi sonríe sin más.