¿Por qué lo hizo?

5000 Palabras
Termine de alistarme y una vez que estuve lista salimos, luego de caminar un poco me di cuenta que estábamos llegando al mismo lugar que hace un par de días cuando lo seguí y pensé que me estaba engañando con otra mujer. — ¡Este es el negocio de una amiga! — — ¿Tu amiga tiene un negocio? — Exclame sorprendida — ¡Si! Bueno sus padres tienen una distribuidora de helados y ella tiene está pequeña heladería — — ¡Valla! que sorprendente — — ¡Si! Y eso es una niña aún, pero bueno esas son las ventajas de... — Se detuvo por un momento y pensó.... Sabía que estaba por decir algo que no me agradaría, pero simplemente quedó pensativo... Cómo buscando la palabra adecuadas. Note su incomodidad y de inmediato Exclame. — ¿De? ¡Continua! — — ¡Las ventajas de recibir ayuda de tus padres! — Sabía que no era lo que quería decir, pero tampoco quería discutir y crear un conflicto por ello. Entramos y nos acercamos al mostrador. No había nadie allí, solo estaba una cava de refrigeración de un metro y medio de largo aproximadamente y medio metro de ancho completamente rectangular. Dónde suponía que guardaba los helados y dos pequeñas mesas de cuatro puestos con un mostrador que tenía una caja registradora y unos topping con algunos chocolates y snacks en la vitrina — ¡Euglibel! — Vocifero En ese momento me sentí la mujer más idiota del mundo, su mamá tenía razón estaba creando escenas en mi mente sin fundamento. Me detuve a pensar... Si está chica es Euglibel, No creo que David me trajera a conocer la mujer con la que me está engañando. Además que su mamá tenía razón una relación a distancia no iba a funcionar — ¡Voy! — Respondió una dulce voz que incluso a mi me enamoraba, en ese momento empecé a sentir celos, pero debía controlarme y pensar con la cabeza fría ¡Controlate! Me dije a mi misma Al cabo de unos minutos salió una chica, hermosa, bien arreglada su cabello amarillo como el oro brillante y sedoso, ojos verde, y tes blanca como la nieve con un cuerpo de modelo de revista ¡Está chica es hermosa! Con razón David no para de hablar con ella. -pense- Empecé a sentirme celosa y no lo podía evitar, pero trate de disimular mis celos con una sonrisa hipócrita — ¡Holaaa, cariño! Pero que sorpresa ¿Por qué no me dijiste que venías — Dijo mientras rodeaba el mostrador y se abalanzaba sobre David como si tuviera mucho tiempo sin verlo cuando habían pasado tan solo dos días desde la última vez Quería agarrarla por el cabello y alejarlo de el, pero tenía que controlarme y tratar de mantener esa sonrisa hipócrita que decía ¡Alejate de el! — Euglibel, ella esa Elizabeth... Mi pareja — Dijo David, señalando hacía mi ¡Valle que sorpresa! se acordó de mi -pense- — ¡Hola hermosa! Mucho gustó — Dijo la chica de hermosa sonrisa y dientes perfectamente blancos. mientras extendía su mano hacia mi — ¡Mucho gustó! — Respondí mientras tomaba su mano No podía evitarlo, cada segundo que veía esta chica era una tortura quería salir corriendo del lugar. Era muy hermosa, y yo me sentía Betty la fea a su lado mientras ella era toda una miss Universo, con su definido cuerpo grandes bustos, y glúteos perfectamente redondos. Yo parecía salida de the walking dead con mi cabello quebradiso, y reseco sin nada de vida. las ojeras que indicaban la cantidad de horas sin dormír bien y mis asquerosos y amarillos diente causado por el consumo excesivo de café para mantenerme con energía durante el dia. Mis senos eran tan pequeños que fácilmente podrían confundirme con una niña de 12 años y desde que empecé a tener sexo mi cuerpo había cambiado al igual que mi metabolismo, ahora era más lento y almacenaba más grasa. No podía evitar sentir como una cucaracha en un gallinero, y hace mucho tiempo que no me sentía así. Desde aquel día en la preparatoria, cuando Waleska y yo discutimos. Lo que me hizo recordar que desde entonces ella y yo no habíamos vuelto hablar más. — ¡David! me a hablado mucho de ti — ¡Valla! Que sorpresa — ¿Si? — Pregunté sorprendida — ¡Si! Me dijo que ahora ya es un hombre comprometido, aunque bueno ¡No hay anillo de por medio! por lo que veo — Dijo mientras observaba mi mano — ¡No! No hay ánillo, pero eso no importa — Exclame mientras arqueaba mi ceja derecha en respuesta de ¿Algún problema con eso? — ¡No! Claro que no — Dijo mientras sonreía, sabía que para si estaba diciendo ¡Si no hay anillo! está libre para mí — ¡Unm! — Murmuré, aunque no estaba convencida de lo que decía — ¡Bueno! .... Esto está muy hablado ¿Que tal unos helados? — Dijo David para tratar de liberar la tensión en el ambiente que podía ser cortada con una tijera. — ¡Si, Claro! La casa invita — Dijo mientras mantenía esa sonrisa hipócrita, y rodeaba nuevamente el mostrador, se inclino un poco y tomo una pequeña tina con una banana y dos cucharillas — ¿Sabes? este es el helado favorito de David? — Exclamó mientras presumía saber mucho sobre él, como si yo no supiera nada de mi marido — ¡Si! por supuesto que lo sé — Respondí tanjante — ¡Ron pasas, torta suisa y chocolate! — Dijo mientras colocaba las bolas de helado sobre la banana — Sus tres sabores favoritos — Comentó con una sonrrisa, Se acerco al mostrador y tomo un dispensador de salsa, que contenía dulce de leche, lo giro levemente sobre las bolas de helado dejando caer sobre estás una pequeña porción. Se acerco a una de las mesas y se inclino un poco para dejar sobre está, y depositar las cucarachas a un lado de la tina y se echó a un lado para permitir que tomáramos asiento — ¡Aquí tienen! que lo disfruten — Dijo mientras hacía un ademán con su brazo extendido en dirección a la mesa. — ¡Grácias! Mi amor — Dijo David, mientras la tomaba de las mejillas y le daba un beso a cada lado. En ese momento no pude evitar sentirme la mujer más invesil del mundo al estar alli de pie, viendo cómo la trataba y la manera en la que le hablaba, mientras que a mí me rechazaba y me hablaba mal. — ¡Los dejó! — Dijo mientras rodeaba nuevamente el mostrador, David asintió y tomo asiento frente a mi — ¿Que esperas? Siéntate — De inmediato tome asiento y me quedé observando perpleja. — Come ¡Te encantará este helado! — ¡Una indigestión es lo que me puede dar! -pense- — ¡Jum! — Murmuré, mientras mantenía mi sonrisa hipócrita y tomaba la cháchara sobre la mesa para probar el helado. Al llevarme una cucharada a la boca era como saborear la Gloria, su sabor intenso a chocolate con dulce de leche causaba fuegos artificiales en mi boca. — ¡Delicioso! — Exclame. — ¡Te dije que te gustaría! — — ¿Cuántas veces a venido a comer helado acá?— Pregunté con recelo e incertidumbre — ¿Por qué lo preguntas? — Pregunto mientras arqueada una de sus cejas — ¡Está chica conoce mucho sobre tí! — — ¿Es solo por eso? ¡Por qué parece que hay otra razón! — Entonces pensé ¿Será que el sabe de aquel día cuando lo seguí? — — ¡Solo eso! — Respondí tanjante — ¡Mirá, Elizabeth! — En ese momento mi corazón empezó a latir frenéticamente, y respiración se entre cortaba. — ¿Que? — Respondí, casi sin aliento — ¡Deja tus celos! Ya mamá me comentó que te estás Armando películas en tu Cabeza, ¡Deja de pensar que yo tengo a otra! — — ¿Y que rayos fue todo eso? — Pregunté molesta — ¿Todo que? — — ¡No te hagas! — Estábamos empezando a levantar el tono de voz y note que Euglibel se asomaba — ¡No empieces! — Exclamó mientras, dejaba la cucharilla, sobre el helado y se levantaba de la mesa furioso. — ¿Está todo bien? — Pregunto la chica con una sonrrisa en su rostro — ¡Si! está todo bien, cariño — Respondió, David con una sonrisa en su rostro. ver la manera en la que le hablaba me hacía reventar de los celos y aunque trataba de ignorar la situación y disfrutar del helado no podía. — ¿hay algún problema? — Pregunto, mientras demostraba preocupación. ¡Si! hay un problema, El problema eres tú! -pense- — ¡No! — Respondimos al únisono David y yo — ¡Está Bien!, Lea dejo disfrutar de su helado — Comentó con una sonrisa en el rostro mientras se adentraba a lo que parecía ser una pequeña habitación, pero no sé escuchaba nada que viniera de allí dentro David regreso de nuevo a la mesa y murmuró entre dientes — ¡No digas una sola palabra más! — Asentí, sin decir nada, y tal como lo había dicho terminamos de comer el helado en completo silencio. Al levantarnos y llevar la tasa al mostrado un joven de aproximadamente 1.60 centímetros de estatura, tes blanca como la nieve, cabello castaño y ojos café salió de ese pequeño cuarto y detrás de el la chica. — ¡Está delicioso! Gracias por el helado — Comentó David con una sonrisa hipócrita, se notaba su incomodidad. — ¡Siempre a la orden! — Comentó con una sonrisa Asentí, mientras sonreía y observaba el rostro de David que expresaba incomodidad. — ¿Que te pareció el helado? — Pregunto, mientras dirigía si mirada hacia mi — ¡Delicioso! — Exclame, moría de curiosidad por saber quién era ese chico que causaba incomodidad a David. — ¿No presentas a tus amigos? — Exclamo el joven que parecía molestarle nuestra presencia. — !Perdón amor! ¿Dónde están mis modales? — Dijo mientras sonreía y levantaba sus manos extendidas a ambos lados — ¡Mucho gusto Soy David! Amigo de la familia, y ella es mi pareja — Respondió David de inmediato, mientras hacía un Ademán señalando hacía mi. — ¡Mucho gustó, Elizabeth! — Dije mientras extendía mi mano hacia el chico — ¡Ronald! — Dijo sin más mientras tomaba mi mano — ¡Chicos! el es Ronald, Mi prometido — Dijo mientras extendía su mano para mostrarnos ese hermoso anillo en su dedo. El que esperaba que alguien día me colocará David a mi. Sin embargo después de un año saliendo juntos y 6 meses de relación no había conseguido. Lo que en ocasiones me hacía pensar que probablemente David no estaba tan ilusionado conmigo lo estaba yo de el. Pero aún desde de tanto tiempo no perdía la esperanza de algún día ser su esposa y ser la señora de Paredes. — ¡Valla! te lo tenías reservado — Comentó David con ironía. No sabía por qué razón le incomodaba tanto la presencia del chico y le molestaba la noticia, en vez de estar feliz por ella. Ya que bueno no la conocía y tampoco al chico pero para estar comprometidos, me imaginaba que deberían de tener al menos un año saliendo lo que me parecía sorprendente que este chico no supiera de David y que David tampoco supiera de el. Pero ese no era mi problema, mi problema ahora era saber por qué David no demostraba estar feliz por la noticia. — ¡Felicidades! — Exclame con emoción — ¡Gracias, amiguita! — Respondió con una sonrisa en su rostro Al darme cuenta que Euglibel tenía novio y que además era su prometido no pude evitar sentirme aliviada, y mi actitud defensiva hacia ella había cambiado. Ahora podía sentirme más tranquila ante su presencia por qué sabía que no estaba frente a la mujer que pretendía a mi marido. Aún cuando no tuviese anillo en el dedo. — ¡Me alegro mucho por ustedes! Yo aún estoy esperando que David se decida — Dije mientras, que señalaba hacía el con mi pulgar y una sonrisa apenada se dibujaba en mi rostro. — Cuando se sienta seguro, ¡Lo hará! — Comentó el joven que estaba al lado Euglibel, mientras tomaba su mano y plantaba un beso en ella. — ¡Si! — Respondió David, sin más... — ¡Bueno! me despido, los dejo para que hagan sus cosas, Le prometí a Elizabeth llevarla a conocer el pueblo — ¿A si? más o menos cuando hiciste eso? — ¿Si? — Pregunté sorprendida — ¡Si! — Exclamo mientras me lanzaba una mirada de "sígueme la corriente" — ¡Está bien! No los retrasó más, Disfruten su tarde — Dijo mientras levantaba su mano para despedirse de nosotros, sin moverse del lugar. Lo que me parecía sorprendente, por qué hace un momento parecían muy cercanos y ahora se despidieron como completos desconocidos. David me tomo de la mano, lo cual no había echo desde hace un par de días y salimos del local. — ¿A dónde Vamos? — Pregunté mientras Caminábamos. — ¡A comer! Muero de hambre — Luego de caminar por un rato, finalmente llegamos a un especie de parque que le llamaban "La calle del hambre" por qué habían alrededor de 10 puesto de comida rápida. Llegamos a uno de esos que vendían hamburguesas y perros calientes, pero decidí probar algo que le llamaban "Pepito" que básicamente era pan con salchicha, huevo, queso y papas fritas naturales. ¡Una delicias! Luego de terminar de cenar regresamos a casa y nos quedamos un rato con la familia tomando chocolate caliente y jugando póker en la terraza, el novio de su Prima, Miguel un joven de tes blanca como la nieve, ojos café y cabello castaño con aproximadamente 1.70 de estatura y ante ojos. Y su novia Andreina, la prima de David, era la sobrina de su mamá, su madre había fallecido hace algunos años y práctica había sido criada por la madre de David. Andreina era una chica de tes blanca, ojos café y cabello n***o abundante que caía sobre sus hombros. No me caía muy bien ya que en ocasiones había tratado de causar nuestra separación. Pero sin embargo trataba de sobre llevar la situación con ella solo por estar bien con David y con su familia.... Esa noche Luego de jugar por un par de horas y charlar, nos acostamos a descansar ya que a la mañana siguiente sus padres tenían pensado ir a una posada, a pasar el día. A la mañana siguiente me levanté temprano y súper animada, fui a la cocina ayudar a su mamá con el desayunó. Miéntras David platicaba con su papá en el jardín, su pequeña hermana revoloteaba por toda la casa con su prima tres años menor que ella, con la había pasado todo ese tiempo desde que llegamos. — ¿Resolvieron sus diferencias? — Pregunto su mamá mientras colaba el café — ¡Si! — Respondí con entusiasmo, mientras hablaba una de la silla y tomaba asiento — ¡Me alegro por ustedes! de verdad que sí — Dijo mientras colaba un pasillo con café sobre la mesa — ¡Gracias! — Respondí, mientras tomaba el pasillo — Tenemos pensado ir con la familia a una podada, a pasar el día — — ¡sería genial! — Respondí con entusiasmo, mientras le daba un sorbo al café — ¡Si! te encantará! — Respondió con una sonrisa en su rostro — ¡Todo acá es fascinante! — Comenté — ¡Espera que conozcas la posada! — — ¿La posada? — — ¡Si! — — ¡Ya no puedo esperar! — Sonrió — ¿En qué la ayudo? — Pregunté mientras me levantaba a lavar el pasillo — ¡Vamos a preparar unos sandwiches para el viajé! y allá hacemos el almuerzo — — ¡Está bien! — Saque los panes de la bolsa y los deposite sobre un plato mientras que mi suegra abría día latas jamón y las vertia en un envase para agregarle mayonesa y ketchup. Con ayuda de una cuchara mezclo todo muy bien y entre más dos en menos de cinco minutos teníamos los sandwiches preparados. Los metí en la bolsa nuevamente, mientras su mamá recogía todo y lavaba los que se había usado. Para alistarnos y ponernos en marcha .... Con el paso de mis días todo marchaba bien, nuestra relación empezó a ser la misma de antes teníamos sexo por las noches Mientras su familia descansaba, nosotros lo hacíamos en completo silencio para no despertarlos. Por las tardes mientras su, hermana y su prima jugaban en el patio, y su padres charlaban en el jardín David y yo nos metimos a la ducha juntos a tener sexo. Un par de días antes de iros, David me llevo a un río que estaba subiendo la colina, cerca de la casa en el cual nos escondimos tras los arbustos para tener sexo, y el último día, antes de partir de regreso a casa. Su familia fue invita a la casa de la chica para una parrilla, y fingi tener dolor de cabeza para irnos del lugar, así aprovechar la casa para nosotros y gemir a todo pulmón. A la mañana siguiente todo marchaba muy bien. Recogí mis cosas tuvimos sexo por última vez en ma ducha. Y luego de almorzar y preparar unos sandwiches para el viaje nos embarcamos, guardamos todo y nos embarcamos. Esa tarde David y yo decidimos viajar atrás con las maletas para tener tiempo a sola mientras conversábamos. Me acomode entre sus piernas mientras me acariciaba el rostro y sentía la brisa atravesar mi cabellera. — ¿Aún quieres ir? — Pregunto con incertidumbre. — ¿De que hablas? — Me gire para observarlo — ¡Hace una semana querías regresar a la casa de tu mamá! ¿aún quieres ir? — — ¡No amor! ¿Todo está Bien? — Pregunté intrigada — ¡Si, porsupuesto! ¿Por qué no abría de estarlo?— — ¡Pues! ¿Por qué haces esa pregunta? — — Es que bueno... pienso que deberíamos darnos un tiempo — — ¿Un tiempo? — Exclame sorprendida No sabía que era lo que ocurría, pero esa palabra no me agradaba — ¡amor! todo está bien !Miranos! estamos igual que antes — — ¡Está Bien! — Dijo mientras extendía sus brazos de lado a lado sobre el cajón de la camioneta. Me acomode nuevamente sobre su pecho, y ma brisa que atravesaba mi cabello y chocaba con mi rostro, pronto me causo sueño y me deje llevar por morfeo. Luego de hacer algunas paradas, para despedirse de los amigos y familiares, nos tomamos unas fotos y finalmente ya habíamos estábamos saliendo del pueblo. Luego de unas largas horas de viaje por fin habíamos llegado a casa. Bajamos las maletas y decidí hacer la cena para todos. Esperando que David se acercará a mí y me tomara por detrás para dejarme besos en el cuello mientras metía su mano en mi entre pierna. Pero al contrario de ello, solo entro a su habitación y se acostó. Luego de terminar de preparar la comida nos sentamos a cenar y nos acostamos a dormir. Quise acurrucarme sobre su pecho y me dijo — !No! tengo calor! — Lo observé sin decir una palabra y me eche a un lado para darle su espacio. — ¡Echa tu cabello a un lado! que molesta — Exclamó Me senté sobre la cama lo observé y luego de unos minutos sin ver qué se volteara a mirarme decidí acostarme a espaldas de el. Al cabo de unos segundos se levantó de la cama tomo la cobija y la extendio en el piso — ¿Por qué vas a dormir allí? ¡Sube! — Dije mientras me apoyaba sobre el codo para extenderle mi mano — ¡Déjame! tengo calor, ¡Tu duerme! — Me di media vuelta y trate de dormir pero me sentía mal, todo marchaba muy bien y no entendía por qué se estaba comportando de esa manera nuevamente. Resignada decidí girarme y tratar de dormir. A la mañana siguiente, cuando desperté ya David no estaba en la habitación, así que decidí levantarme a preparar el desayuno. Mientras tomaba mi café, me senté y llamé a mi jefa para notificarle que había regresado del viaje. — ¡Buenos días señora Isabel! ¡Feliz año nuevo! — — ¡Buenos días Elizabeth! ¿Ya estás en Maracaibo? — — ¡Si! llegamos anoche! — — ¡Okay! ¿apuedes asistir al turno de la tarde? — — ¡Si, porsupuesto! — — ¡Okay te espero! — Estaba emocionada, por qué al menos no había perdido el empleo y así podía recuperar el dinero que había gastado en el viaje. Tome el desayuno de David y Fui a buscarlo a la habitación y no estaba así que me imaginaba que estaba en el taller, fui hasta allá y lo encontré sentado en la banca dónde esperaban los clientes sin hacer nada — ¡Amor! — Exclame Se giró hacía mi y al ver que tenía el desayuno en mano se levantó y lo tomo sin decir una sola palabra — ¡De nada! — Exclame — ¡Gracias! — Dijo sin más y se volvió a sentar, no dije nada más y me fui. Al salir de la oficina su mamá iba entrando y aproveché para contarle que iría a trabajar en la tarde. — Eh llamado a mi jefa, y me a pedido ir a trabajar en la tarde — — ¡Me parece bien! — — ¡Si! Bueno.... me encargaré del almuerzo para comer antes de irme — — ¡Está Bien! — Aproveche que aún me quedaban algunas horas y lave la ropa que David y yo habíamos ensuciado durante el viaje. Luego de Barrer y dar coleto a la casa me dispuse hacer el almuerzo. A las 12:00 en punto ya había terminado el almorzado, y decidí ducharme para vestirme e irme a trabajar. — ¡Tengo hambre! — Dijo David asomándose al cuarto mientras me vestía — ¡Amor el almuerzo ya está listo!, déjame que me vista y te sirvió — — ¡Dejalo así! Yo me sirvo — Salió de nuevo de la habitación y cerró la puerta, pero sabía que estaba molesto, sin embargo no tenía tiempo para sus berrinche, así que sin darle mucha importancia termine de vestirme y tomar mis cosas para irme a trabajar. Sin decir una palabra tome las llaves y me fui, era 1:35 de la tarde y el sol estaba ardiente, me sentía como un huevo en la sartén, sin embargo camine hasta la avenida a esperar el autobús pero luego de un rato que llevaba esperando no pasaba. Así que decidí caminar un poco más y tomar un carro, allí estaba un chico esperando — ¡Si están pasando! — Exclame Luego me di cuenta que había formulado mal la oración, y que quizás no me entendería — ¡Si! — Dijo sin más Al cabo de unos minutos se estacionó un carro nos embarcamos y luego de unas tres cuadras bajo del auto, continúe hasta el final de la ruta, baje del auto y camine un poco hasta llegar al centro comercial... Había conseguido empleo en una venta de ropa, por una ex compañera de clases de mi antiguo instituto, Y aunque no me agradaba el ambiente de trabajo era lo mejor que tenía para poder tener para cubrir los gastos del hogar y comprar nuestros artículos de uso personal. Al terminar mi turno de trabajo ya estaba calle oscura, Y Aunque no era la primera vez que trabajaba hasta tarde pero está vez la calle estaba completamente sola y no pude evitar sentirme nerviosa. Rápidamente camine hasta la avenida, con el corazón que latía desesperadamente. Finalmente llegué a la parada y sentí un poco de alivio al ver algunas personas a mi alrededor. Tome el primer auto que se estacionó y pocos minuto después ya estaba cerca de casa. Baje del auto y camine con total tranquilidad. Saque las llaves y abrí. Sin saber lo que me esperaba en la habitación. Sin tener idea de que ese día todo cambiaría. Cuando entre a la habitación recibí la peor impresión que se puede tener al llegar a las 10:00 de la noche a casa con las intensiones de descansar. Parecía que un terremoto había pasado por allí. De inmediato deje el bolso sobre la cama y fui a buscar a David. Quien de seguro tenia una explicación para este desorden. Fui al patio a buscar a David, quien conversaba con sus padres, su papá tenía las manos puestas sobre su cabeza como si lo que estaba escuchando le causará preocupación. Y y su mamá estaba por decir algo y guardo silencio a verme allí de pie junto a la puerta. — ¡Buenas noches! Disculpen que interrumpa pero necesito hablar con David un momento — David se levantó y de inmediato sin darle chance de hablar fui directo a la habitación, espera que se acercará y pregunté. — ¿Que ocurrió aquí? — Exclame, mientras extendía mi brazo señalando aquel desorden. — ¿Que quieres que diga? — Respondió tanjante — !Que me expliques! ¿Por qué la habitación está así? ¡Que ocurrió? — — ¡Nada! ¡Tu no eres mi madre para que te esté dando explicaciones! — Respondió tanjante — ¡Solo dime! ¿Por qué está la habitación está así? ¡como si hubiese pasado un terremoto! — — ¡Si no te gusta! Pues acomodarlo y ya no me digas nada — Exclamó — ¿Por qué me hablas así? — Dije mientras me sentaba sobre la cama — ¡Si no te gusta! puedes irte — — ¿Por qué? — Pregunté mientras una lágrima rodaba por mi mejilla. — ¡Ya estoy hartó de ti! — — ¡Por qué! ¿Por qué? — Dije mientras me levantaba de la cama y con lágrimas en los hijos intentaba acercarme a él — ¡Deja de llorar! Ya yo no siento nada por ti— Grito mientras me empujaba, me safe de el y lo empuje, choco con la puerta y de inmediato me tomo de la mano fuertemente. — ¡Suéltame! — Grite mientras manoteaba, apenas logre liberarme tome la maleta y la coloque sobre la cama abierta, abrí la gaveta y voltee la ropa encima de la maleta — ¿Y tu para donde vas? — Dijo mientras tiraba la maleta al suelo — ¡A mi casa! — Respondí con lágrimas en los ojos — ¡No seas ridícula! — — No tiene sentido seguir aquí contigo — — ¡Si, pues vete! ¿Que estás esperando?— Dijo mientras sacaba una de las gavetas dónde guardaba mi ropa y la volteó sobre la maleta — ¡Por qué! — — ¡Por qué ya no siento nada por ti, y por fin lo entendiste — — ¡Claro! Luego de haber tenido sexo conmigo — — ¡No seas ridícula! Si te hubiese querido usar, como dices. Ya te abría dejado desde el primer día por qué fuiste fácil no te tardaste ni un mes en dármelo — Sin pensarlo dos veces le di una bofetada, pero el no se quedó con esa y me la regreso. Fue entonces cuando su madre entro la habitación. — ¡Sal de la habitación ahora! David! — Dijo Mientras extendía su brazo y con su dedo índice, señalaba hacía afuera. David obedeció de inmediato y su mamá se acerco a mi y me rodeo con sus brazos. — Creo que lo mejor para los dos es que te vallas con tu mamá, por qué se van a terminar haciendo daño — Dijo mientras acariciaba mi cabello — ¿Por qué? — pregunte sollosando en medio de un mar de lágrimas — ¡Ya el no siente nada por ti! y así ustedes no pueden continuar — — ¿Que ocurrió con nosotros? — — Llevaron su relación demasiado rápido — — ¡Quiero irme a casa! — Dije entre lágrimas — ¡Es tarde! es una falta de respeto para tu mamá llegarle a esta hora, te voy a preparar un té para que te relajes, y mañana temprano te llevo a su casa — Dijo mientras abría la puerta de la habitación — Está bien — Dije entre lágrimas, salió de la habitación y de inmediato me tire al piso a llorar, estaba destruida por dentro. No podía creer lo que estaba pasando. Todo marchaba muy bien y de pronto todo es un caos total. De inmediato escuché que abrían la puerta, y al levantar mi rostro lleno de lágrimas me di cuenta que era su papá, el señor Rafael quien se asomaba con sigilo. — ¿Puedo pasar? — Pregunto su padre, asomando medio cuerpo tras la puerta de la habitación. movi mi cabeza en señal de un ¡Si! , paso y cerró la puerta nuevamente. Extendió su mano hacia mi para que me levantase del suelo, y luego de ayudarme a levantar, y tomar asiento sobre la cama comentó.... — Es triste que terminarán asi, Pero ya lo que pasó, ¡paso! trata de dormir y mañana temprano Fanny te llevará a la casa de tu mamá — — ¿Por qué lo hizo? — — A veces pasa... ustedes son jóvenes tienen toda una vida por delante y llevaron su relación demasiado rápido — — Pero yo lo amo —
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