¡Todo cambio!

5000 Palabras
— ¡Eso lo sabemos mamá! — — ¡Elizabeth! si tú ya tomaste a está decisión como te dije por teléfono, la respetamos, pero no los vamos apoyar... Así que ahora tienen que tomar en cuenta tanto tú como David deben aportar para el mercado del mes y además comprar sus cosas personales como jabón de baño shampoo y desodorante — — ¡Está bien! — Dije sin más — Además, Rafael y yo ya no pagaremos los estudios de David — — ¡Mamá! Pero eso es injusto, eso no fue lo que dijiste ayer — — ¡No! no le quiten sus estudios — — Lo siento mucho Hijo pero si usted va a tomar esa decisión debe asumir responsabilidades — — ¡Mamá! pero es una locura como yo me voy a pagar mis estudios — — ¡Deberás trabajar con tu padre! — — ¡Pero si ya lo hago! — — ¡Pero el te paga incluso aún cuando no trabajabas las horas completas! — — ¡Pero es que es lógico que me pague mamá! — — De ahora en más trabajarás con tu padre desde temprano a las 7:00 de la mañana debes estar con el en el taller, y solo estarás libre en el momento que tengas que ir a clases, se te darán 500 BS Para los gastos de la semana, para que agarres un autobús para ir a la universidad y para tus guías — No me parecía justo lo que sus padres estaban haciendo, pero tampoco entendía como pretendían que el se pagará sus estudios con 500 Bs semanales que solo le alcanzaban para los pasajes — ¡Mamá! ¿Y tú con eso pretendes que yo me pague mis estudioso? — — ¡No! lo aremos nosotros pero tienes que cumplir con el horario de trabajo — — ¡Está bien! — — ¡Ahora Elizabeth! Con respecto a la comida y los artículos de uso personal tanto los tuyos como los de David estarán a tu cargo, así que deberás trabajar para ello — Asentí, ya sabía mucho antes de tomar está decisión que tendría que hacerlo, por qué era más que lógico que no estaría en su casa sin aportar nada — ¡Está Bien! — Exclame Esa noche luego de aquel sermón por parte de sus padres prepare la cena para todos, lave mi uniforme y nos acostamos a dormir mientras conversábamos y finalmente nos quedamos dormidos. A la mañana siguiente debía levantarme más temprano de lo que acostumbrado para que me diera tiempo de preparar el desayuno y mi almuerzo, ya que tenía que empezar a ahorrar y no gastar en comida callejera para hacer la compra de la semana, ya que mis pagos eran semanales. En la noche al llegar preparé la cena lave mi uniforme y me acosté a dormir. Se me había olvidado por completo llamar a mi madre y cuando ví la hora ya eran más de las 12:00 de la noche así que no quise llamar a esa hora. Así que debía hacerlo en la mañana o más tardar en el mediodía en la media hora de descanso que tenia... A la mañana siguiente me levanté temprano prepare el desayuno y mi almuerzo, rápidamente me di una ducha para arreglarme e ir a trabajar, en la hora de descanso debía aprovechar para llamar a mi madre y decirle que estaba en la casa de David. — ¿Hablaras con tu mamá hoy? — Pregunto David mientras se alistaba para empezar su día de trabajo — ¡Si amor! — — ¡Suerte con eso! — Dijo mientras me daba un beso y salía de la habitación Termine de alistarme y tome mis cosas, la buena suerte es que no debía caminar mucho ya que la avenida estaba más cerca y en esta zona el tráfico era más abundante. Al cabo de unos minutos allí parada finalmente agarre un carro que me llevaba hasta el centro de la ciudad y de allí debía caminar unas cuadras, hasta el centro comercial. Una vez que estuve en mi hora de descanso tome mi teléfono y llame a mi madre, pero no me respondió así que decidí enviarle un mensaje. Nuevo mensaje Destinatario mi madre Fecha 19/02/2012 Hora: 1:15 PM — ¡Buenos días, mamá! Se que debes estar enojada, y quizás por eso no respondes, pero lo que te quería decir es que decidí venir a vivir con David, ¡Quise hacer las pases contigo, pero fue imposible! Así que no me quedo otra alternativa — Guarde mi teléfono celular y terminé de almorzar para ir a cumplir mi horario de trabajo y luego y a mis clases. .... Al llegar a la casa de David era un ambiente completamente diferente, no tenía discusiones y siempre me recibía su hermana con un abrazo y David con la cena lista, de inmediato cenaba y lavaba mi uniforme, antes de acostarnos a dormir cada noche conversaba con el de todo lo que me había pasado durante el día hasta que finalmente me quedaba dormida. El tiempo transcurrió y la primera semana había terminado, jamás recibí una respuesta de mi madre lo que me indicaba que quizás estaba enojada o no le importaba que me hubiese marchado de la casa. En cualquiera de los casos no debía prestarle la mayor importancia. Sin embarco en algún momento debía regresar por el resto de mi ropa y mis cosas. Pero quería dejar pasar un poco más el tiempo para evitar algún conflicto. Cuando llegó el fin de semana, aproveche ese tiempo para hacer mis actividades y lavar la ropa de los dos, además de ayudar a mi suegra a limpiar la casa y los baños, a pesar de todo mi relación con su familia era muy buena, ya que trataba de hacer todo correctamente. Todo marchaba muy bien, Pero con el paso del tiempo tuve que dejar mis estudios y buscar otro empleo que me pagará más para poder cubrir los gastos de casa, así que debía trabajar a tiempo completo para ganar más y poder comprar el jabón con el que lavaría nuestra ropa y nuestros productos de higiene personal. Mientras que David tomaba el autobús de ida y vuelta a veces se ahorraba los gastos en guías y pedía una prestada para sacarle copias en su casa y así ahorraba para poder salir a comer debes en cuando. En vista de que la situación financiera estaba empeorando y lo que ganaba no me alcanzaba decidí vender productos de catálogo a mis compañeras de trabajo para obtener un ingreso extra. Entre acostarme temprano cada noche, y levantarme temprano al día siguiente para poder dejar el desayuno de la familia listo, hacer mi almuerzo para llevar y llegar del trabajo a cenar y lavar mi uniforme, sin tener tiempo para nada más que las tareas del hogar y las responsabilidades que debía cumplir. La rutina del día a día poco a poco nos fue separando, y aún viviendo juntos bajo el mismo techo y dormíamos juntos en la misma cama cada vez estábamos más alejados del otro. Cuando se acercaban las fiestas de fin de año yo estaba trabajando, pero su familia tenían la costumbre de viajar para Boconó a pasar las fiestas con sus amigos y familiares. Y no podía quedarme sola en casa, además de que me daba miedo quedarme sola allí así que decidí hablar con mi jefa y plantearle la situación. Ella comprendió, recibí mi pago y arme mis maletas para realizar el primer viaje junto a su familia. Algo que no había podido hacer viviendo con mi madre, pero ahora no tenía que pedirle permiso. Para entonces ya teníamos seis meses viviendo juntos, y algunos aspectos de nuestra relación empezaron a cambiar. Ya no teníamos sexo constantemente por qué llegaba cansada del trabajo y solo quería comer y acostarme a descansar. Y como todo lo que ganaba se me iba en los gatos de la comida y productos de limpieza e higiene no teníamos para salir y pasar una noche o un día diferente. Nuestra relación se había convertido en una rutina, sin nada de sexo y esa fue una de las razones que empezaron a crear una brecha en nuestra relación. Aunque creía que con este Viaje, ya que estaríamos libres de trabajo y estudios las cosas entre nosotros retomarían su rumbo por el camino del amor y la pasión nuevamente, ¡Estaba equivocaba! Al llegar del viaje esa tarde, dejamos las maletas en la habitación y quería descansar así aprovecharía para que hiciéramos el amor. — ¿Vamos a dormir un rato? — Dije mientras lo rodeaba y le dejaba besos en el cuello — ¡No tengo sueño! — Dijo sin más mientras me alejaba de el —¡Está bien! Voy a descansar — — ¡Okay! — Salió de la habitación y yo me quedé allí, observando el techo y pensando que ocurría, hasta que finalmente me quedé dormida. Al despertarme ayude a su mamá con la cena y luego nos quedamos un rato jugando dominó en la terraza el y unos amigos de su familia. Al caer la noche nos acostamos y trate de seducirlo dándole besos por el cuello y tomando su m*****o en mi mano. — ¡No! recuerda que aquí hay niños y no podemos hacerlo — — ¡Está bien! — Dije mientras me alejaba, Aunque moría de ganas de hacer el amor con el, entendía que cualquiera podía entrar y vernos aunque eso no nos había importado en otro momento, podía comprender que le causará incomodidad. Así que me di media vuelta y con una presión en el pecho y ganas de llorar decidí dormir. A la mañana siguiente me levanté y ayude a su mamá con el desayuno. — ¡Buenos días! ¿Dormiste Bien? — — ¡Buenos días! Si dormí bien — — ¿Está todo bien? — — ¡Si! está todo bien — Dije sin más, no sabía por lo preguntaba pero tampoco quería hablar con su mamá de nuestros problemas, y la apatía s****l de David hacía mi — ¡Dile a David para que te lleve a conocer el pueblo! — Dijo Emocionada — ¡Si! me encantaría! — Respondí con el mismo entusiasmo Al terminar de desayunar me acerque a David y lo rodee con mis brazos, mientras lo besaba y sentía que ya el no sentía lo mismo. — ¡Amor! ¿Puedes llevarme a conocer el pueblo? — — ¡No creo que mamá me quiera prestar el auto! — — ¡Pero eso no importa! — — Es lejos Elizabeth — ¡Elizabeth! no me decía así desde que empezamos a salir y ahora de pronto me dice Elizabeth , ¡Algo está mal! -pense- Sin embargo ignore por completo su manera de hablarme y decidí insistir — ¡Por favor, Amor! — — Okay, pero más tarde cuando terminemos de almorzar — — ¡Está bien! — No quería ser insistente, y hacer que me dijera que no, así que me arme de paciencia y fui a la habitación a buscar el ponerme para salir. — ¿Te gusta como se me ve? — Pregunté a David, mientras sonreía y colocaba una blusa gris, de algodón olgada frente a mi, el estaba sumergido en su mundo con la mirada puesta en el teléfono. — ¡No! se te ve vulgar — Levanto la mirada y nuevamente la enterró en el teléfono. ¡Vulgar! ¿Cuando acá el había usado esa palabra conmigo, siempre le parecía bien como vestía y ahora mi ropa le parecía vulgar. — ¡Está bien amor! — Dije mientras escogía algo más que vestir para salir con mi pareja. Al caer la tarde tome una ducha y me vestí, estaba lista para salir a conocer el pueblo. Empecé a buscar a David por toda la casa y no lo conseguí. Entonces encontré con su hermana — ¡Estás linda Liz! ¿Vas a conocer el pueblo? — Pregunto con una sonrisa en su rostro — ¡Gracias mi reina! Si, bueno si consigo a tu hermano — — ¡El estaba por allí conversando con Euglibel — — ¡EugliQue? — Exclame sorprendida y furiosa a la vez que su hermana sabía más de su vida que yo — ¡Euglibel! es una amiga de la familia, la hija del compadre de mi papá — — ¡UMM! — Murmuré No quería que su hermana notará que estaba enojada, así que rápidamente me fui del lugar y me encerré en la habitación a esperar que David recordara que existía. Al cabo de un par de horas, después de tanto llorar en silencio, finalmente entro a la habitación. — ¡Llevo horas Buscándote! — — ¡Siempre estuve aquí! — Dije mientras me secaba las lágrimas y me levantaba de la cama. — ¿Y tú por qué lloras? — — ¡No estaba llorando! es alergia — — ¡Okay! ¿Vamos al pueblo o no? — Pregunto sin más. Aunque no me gustaba la manera en la que lo preguntaba y después de hacerme esperar dos horas quería decirle que no, pero quería salir y despejar mi mente — ¡Nos vamos caminando! por qué mamá no me va a prestar su auto — — ¡Está bien! — Me retoque el maquillaje y salimos, Al cabo de una hora caminando, finalmente llegamos a la plaza, en la cual habían algunos locales cerca de allí. — ¡Vamos para que pruebes más malteadas! — — ¡Genial! — me llevo a un pequeño local con un letrero inmenso dónde estaban todos los sabores, elegí la de chocolate, y nos sentamos en unas pequeñas y cómicas mesa a ver la televisión mientras que nos entregaban las malteadas. — ¡Te puedo hacer una pregunta Amor? — — ¡Que! — — ¿Pasa algo? — — ¡No! — No había manera de entablar una conversación con David así que resignada trate de olvidar lo ocurrido y disfrutar de la salida y de conocer los sitios turísticos. Mientras Caminábamos pasamos por un pequeño puesto de dulces, y decidí comprar algunos para probarlos y finalmente nos regresamos. Al estar de nuevo en casa veía que el estaba sumergido en su teléfono, debes en cuando sonreía y yo pensaba ¿por qué si según el cuando yo me queda en la ciudad y el se iba para el pueblo con su familia muy poco podía enviarme mensajes por qué decía que no había cobertura? — ¡Amor puedes prestarme el teléfono? — — ¿Para que? — — ¡Quiero revisar mi f*******:! — — ¡Usa la laptop! — — ¡Está bien! — No tenia intensiones de buscar la laptop entre las cosas que nisiquiera había desempacando por qué lo que quería era su teléfono. Fui a la cocina y allí estaba su madre — ¿Y David? — Me Frunze de hombros en señal de un no se — ¡Que ocurre entre ustedes! — — ¡Eso mismo quiero saber yo! — — ¡Habla con David! — — ¡Eso intento! pero no me lo permite — — ¿Desde cuándo está así? — — ¡Desde hace un par de semanas! pensé que este viaje arreglaría las cosas — — ¡Vamos a salir! — Dijo emociona — ¡Está Bien! — Respondí sin ánimos, estaba sentimental, por lo que ocurría entre el y yo. Fui a la la sala y allí estaba David sumergido en su teléfono sin notar mi presencia — ¡Amor! — — ¡Que quieres! — Exclamo enojado — ¡Tu mamá dijo que íbamos a salir! — — ¡Okay! — Con las ganas de llorar que me invadían salí corriendo a la habitación y me quedé allí en la cama, mientras creaba escenas en mi mente de David engañándome con alguien más. Pero rogaba a Dios que todo fuera mentira. Esa noche fuimos a la casa sus padrinos y le dije que nos tomáramos unas fotos por qué la vista era hermosa, y el sin pensarlo a dos veces lo hizo, Yo no insistí más con el tema del teléfono pero veía que estaba extraño así que cuando se descuido lo tome en mis manos y valla sorpresa la mía que le había cambiado la clave. Mi mundo empezó a dar vueltas, estaba desesperada por qué sabía que algo no estaba bien y como si fuera poco a la mañana siguiente se levantó y salió, ¡Sin mí! de inmediato decidí salir detrás de el y descubrí que se estaba viendo con otra chica. Eso me dolió mucho pero regrese a casa como si no hubiese pasado nada. Estaba triste y enojada a la vez, no entendía por qué David estaba haciéndome esto, no entendía por qué me engañaba ¿Que era lo que había cambiado en nosotros? Media hora después escuché su voz, me Sequé las lágrimas y me arregle. — ¿Has visto mi teléfono? — — ¡No! amor desde que llegamos no lo has desamparado, ¡Ven acá vamos a acostarnos un rato! — Susurré a su oído mientras tomaba su m*****o en mi mano con la firme convicción de terminar en la cama con el. — ¡No, Me duele la cabeza! Voy a seguir buscando el teléfono — En definitiva algo estaba ocurriendo, y era que David estaba con otra y ya no sentía nada por mi. Entonces tome la decisión de recoger mis cosas y marcharme de allí, pero me detuve a pensar por un momento que si me iba, mis cosas estaban en su casa y no había nadie allí para que me las entregará, así decidí guardar la calma y respirar profundo. Con el paso de los días trataba de mantener el fuego de nuestra relación pero fue imposible, era evidente que había una mujer en la vida de David y esa mujer no era yo. No sabía que hacer resignada trate de comportarme lo más madura posible y hacer como que no pasaba nada. Salí de la habitación y fui a conversar con su mamá — ¿Estuviste llorando? — Pregunto su madre — ¡No! es alergia — — ¡Alergia a qué! — Pregunto con incertidumbre No lo sé quizás a los malos tratos de su hijo hacía mi Fue lo que pensé en responder — ¡No lo sé! quizás el cambio de clima — — ¡Un okay! — — ¡Hablaron! — — ¡No! y la verdad que ya no me voy a decir nada más — — ¿Por qué, Que ocurre? — — ¡No lo sé! ese es el problema que al parecer todos aquí saben más que yo sobre su vida. Ayer luego de buscarlos por dos horas en toda la casa no lo conseguí y su hermana me dijo que estaba hablando con una tal Euglinoseque — — ¡Euglibel! — — ¡Esa misma! — Vocifere enojada — ¡No te pongas celosa! — — ¡Cómo no lo voy a estar! David no tiene tiempo para mí de la pasa con ese bendito teléfono y nisiquiera me lo quiso prestar para revisar el f*******:, ¿Y sabe qué? ¡Le cambio la clave! y para colmo revise el f*******: y el no a publicado las fotos que nos tomamos — — ¡Estás maquinando ideas sin fundamento! — — ¿Que más base? que la de ver qué no es capas de despegarse de ese bendito telefono — — ¡Elizabeth! esa muchacha es la hija del compadre de Rafael, además que yo conozco a mi hijo el no va dejar una relación que tiene contigo por irse con una muchacha que vive tan lejos — — ¿De que habla? — Pregunté intrigada — ¡Ella vive aquí! , y aunque ahora estemos aquí no quiere decir que por eso el va estar con ella y te va dejar a ti. Tu eres la que vive con el — — ¡Si! tiene razón yo vivo con el y duermo con el pero aunque estamos cerca el uno del otro lo siento lejos — — ¡Habla con el! traten de ser más sinceros recuerden que ya ustedes no son novios el es tu marido y tú eres su mujer — — ¡Tiene razón! — — ¡Valla y aclare las cosas con David! — Hice caso a lo que me decía y me dispuse a buscar a David hasta que finalmente lo encontré sentado en la sala con el teléfono — ¡Amor! — — ¡Qué! — Dijo sin despegar su mirada del teléfono — ¿Podemos hablar? — — ¿Qué quieres hablar? — Respondió sin dejar de escribir Me acerque a él y tome el teléfono en mano — ¿Que hacés? — Exclamó enojado Deje el teléfono sobre la mesa y le tome las manos, lo atraje hacia mí y lo bese. Pero sentía que no estaba besando a ese chico del cual me enamoré — ¡Que hacés! — Exclamó mientras se alejaba, Las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos como una fuente interminable en completo silencio seque mis lágrimas y le tome las manos Nuevamente — ¡Amor! ¿Por qué estás actuando de esta manera? — — ¡Me tiene cansado todo esto! — — ¿Que es lo que te tiene cansado? — — ¡Coño quiero salir, quiero ir al cine a ver una película, salir a comer pizza en las noches — — ¡Amor! — — ¡Ya déjame tranquilo! — Exclamó mientras de zafaba de mis manos y tomaba su teléfono, para posteriormente marcharse del mugar y dejarme allí completamente sola y destruida por dentro Llena de tristeza con las lágrimas deslizándose por mis mejillas sin control alguno fui corriendo a la habitación y tome mi maleta, guarde todas mis cosas y conté el dinero que tenia, el cual había recibido por mi trabajo. No tenía idea de cuánto costaba un pasaje de regreso pero esperaba que lo que tenía fuera suficiente para uno por qué no quería estar en esa casa bajo el mismo techo con el un segundo más Al terminar de armar la maleta salí de la habitación consiente que cualquiera notaría que había estado llorando pero no me importaba. Solo quería irme de allí. Busque a David nuevamente para que me acompañará al terminal agarrar un autobús y marcharme — ¡David! — — ¿Que pasá? — Dijo entre dientes — ¡Acompañame al terminal! Me voy de acá — Dejo el teléfono a un lado y me miró fijamente, por primera vez en estos últimos días ¡Por fin! había logrado que me prestará atención y me observaba cuando le hablaba — ¡Estás loca! ¿Cómo crees tú qué te vas a ir? Así no más ¿Quien te va recibir? Además tus cosas están en la casa, ¡Deja tus inventos y comportaré como una adulta! — Sus palabras eran como balas que me atravesaban sin compasión alguna, pero había algo en mi que ya sus palabras no me afectaban en lo más mínimo. Solo quería irme de allí y me acompañará o no lo iba hacer — ¡Si ti no me acompañas me voy sola! — — ¡Elizabeth! deja tus inventos, además ya solo falta una semana para irnos ¡Primera vez que viajas con mi familia! ¿Y lo vas arruinar? — — ¡Tu eres el que arruino todo! — — ¡De que hablaste! — Expreso como si no supiera de que rayos estaba hablando — — ¡Tu y ese maldito teléfono de mierda! — — ¡Oh! Valla! ¿ y ya por eso te crees grande? por decir esas palabras — — ¡David y Elizabeth! — Exclamó su madre que se asomaba en el umbral de la puerta — ¡Vengan acá! — Dijo mientras nos hacía seña de que la siguiéramos, David y yo nos miramos uno al otro y luego de fruncir nos de hombros decidimos seguirla. Llegamos a la habitación donde dormía mi suegra y si esposo, el señor Rafael. — !Cierren la puerta! — Dijo mientras tomaba asiento una silla — ¡Sientense allí! — Dijo señalando la cama — ¡Que rayos pasá! — — ¡Me quiero ir! — Exclame sin más — ¿A dónde? — — ¡Se quiere regresar! ya le he dicho que allá no hay nadie para que la reciba — — ¡Elizabeth! En primera no puedes irte así no más, tu aquí no conoces a nadie ni dónde llegar para tomar el autobús... — — ¡Por eso!..... — — ¡Déjame hablar! — Exclamó De inmediato cerré la boca y obedecí, después de todo ella era la adulta aquí y debía obedecer — ¡Eso en primera! y en segunda Elizabeth allá ni hay nadie para recibirte y aunque llegue a la casa de tu madre y esperes a que Nosotros lleguemos para llevarte tus cosas no es la mejor respuesta para solucionar un problema — — ¿Puedo hablar? — Pregunté casi sin ánimos estaba a punto de reventar en llanto — ¡Se que ni hay nadie! pero no soporto estar un segundo más cerca de David no soporto su apatía hacía mi y sus malos tratos — — ¿Que es lo que ocurre David? — — ¡Disculpa Elizabeth! De verdad perdón por qué se que te he hablado mal, pero no eches a perder las vacaciones de la familia por nuestro problemas — — ¿Pero que te he echo Yo? ¡ para que me trates de esa maneras! — — ¡nada! No me has echo nada! — — ¡Entonces David! ¿Que ocurre? — Pregunto su madre intrigada — ¡mamá! es que me siento ahogado, quiero respirar, salir con mis amigos — — ¡Eso debiste pensarlo cuando trajiste a Elizabeth a vivir contigo! — — ¡No tenía idea mamá! — — ¡Bueno! Algo aquí es seguro si ustedes no solucionan su rollo van a tener que separarse, pero está situación no se puede repetir ¿Entendido? — Exclamó como si se tratara de una orden — ¡Si! — Respondimos al únisono Su mamá se levantó y salió de la habitación, dejándonos solos allí nos miramos por un momento y luego yo me acerque a él y le di un abrazo, el cual me correspondía. En ese momento pude sentirme como me sentí esa primera vez que lo abracé el día de mi cumpleaños. No me quería despegar de el. No quería alejarme de él ni un solo segundo Las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos y deslizar por mis mejillas, pero está vez estaba feliz por qué por fin David me estaba dando ese cariño que había estado pidiendo desde hace días. — ¡Te amo, amor! No me dejes por favor — Susurré en su oído mientras sollozaba — ¡Perdón! No tenía idea de que esto pasaría, de verdad me siento mal, y no quería tratarte mal.... Solo que bueno tú me buscabas mucho y me hiciste explotar — — ¡Amor! ¿A quien más voy a buscar? Si no es a ti ¡Tu eres mi marido! — — ¡Lo sé! Disculpa, ¿Mirá que tal si salimos? te quiero presentar a alguien — — ¿A quién? — — ¡Ya verás! ¡Arréglate! y quita esa cara que a distancia se ve estuviste llorando — — ¡Está bien! — Le plantee un beso y fui a la habitación a cambiarme y arreglarme para salir con David... Al cabo de unos minutos entro a la habitación nuevamente — ¿Ya estás lista? — Yo me estaba empezando a cambiar, estaba en ropa interior y moría de ganas por hacerle el amor así que me hacer que a él y le tome de las manos para atraerlo hacia mi — ¿Que te parece si lo hacemos antes de irnos? — Susurré en su oído mientras tomaba su m*****o en mi mano David me empezó a dejar besos húmedos en el cuello mientras masajeaba mis senos. Se detuvo por un momento y se giró a meterle el seguro a la puerta de la habitación. Como todo un experto soltó el broche de mi sostén, dejando mis senos expuestos y mis pezones endurecidos de lo excitada que estaba. Me tumbó sobre la cama y se deshizo de mi bikini, desabrochó su pantalón para liberar a su pequeño amigo, el cual mi entre pierna esperaba con ansias, me tomo de la cintura e introdujo su pene en mi v****a Una O se formó en mi boca, quería gemir pero debía guardar silencio. Teníamos más de dos meses sin tener relaciones y empezaba a sentirme Virgen nuevamente, me sentía como la primera vez que estuvimos juntos. — ¡Te amo! — Susurré en su oído — ¡Yo a tí! — murmuró — ¡Dime qué me amas! — Exclame — ¡Te amo! — Exclamó Finalmente luego de unos minutos saco su m*****o y acabo sobre mi vientre, tendiéndose sobre mi — ¡Continúa! — Exclame, aún. no había tenido mi orgasmo y empezaba a sentirme frustrada — ¡Luego continuamos! — Dijo mientras se colocaba el pantalón de nuevo, ¡Yo lo lo podía creer! David me estaba dejando Cachonda, Mientras que el estaba tranquilo por qué había logrado eyacular mientras que yo no había sentido ni las cosquillas de sentirme deseada — ¡Cómo que luego! — Exclame sorprendida mientras me levantaba de la cama — ¡En la noche! — — ¡Está Bien! — Resignada me limpie su semen y me vestí, para salir con a conocer esa persona que decía
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