Estaba enojada por todo lo que había ocurrido y el echo de que el fuera tan abierto con su madre, la verdad que me sentía como conejillo de indias, pero no lo podía culpar por tener una buena relación con su madre. Así que me enojara o no lo ocurrido, ya estaba allí y no podía arruinarle la noche a su familia. Así que trate de entender y comprender lo que pasaba.
Una vez que me había terminado de vestir alguien toca la puerta
— ¡Está ocupado! —
Exclame
— Ábreme por favor ¡necesito vestirme! —
Dijo David del otro lado de la puerta, resignada abrí la puerta y lo dejé entrar, al fin y al cabo era su casa y su habitación.
— ¿Sigues enojada? —
Pregunto mientras se quitaba la toalla y dejaba su m*****o expuesto, no podía comprender como era que siempre estaba erecto. En cualquier otro momento desearía hacerle el amor pero estaba enojada por lo ocurrido, así que trate de ignorar la situación.
— ¡Si!, Pero no me voy, no le voy arruinar la noche a tu familia —
— ¡Pues gracias por ser tan considera! —
Respondió sarcásticamente, Como si fuera mi obligación quedarme. Término de vestirse mientras yo me maquillaba, se acerco a mi me rodeo por la cintura y me dejo un beso en el cuello
— ¡No te enojes! —
Dijo mientras me dejaba un beso en el cuello y salía de la habitación, no pude evitar sentir un cosquilleo en mi vientre, me sentía bien cuando estaba cerca de el y no podía arruinar ese maravilloso momento que habíamos compartido por algo que me molestaba, por qué seguramente está no sería ni la primera ni la última vez que el hiciera algo que no me agradará o que yo hiciera algo que no le agradará, y de eso se trataba una relación de tolerancia y amor el uno por el otro.
Esa noche olvide lo que había ocurrido y eche mi molestia a un lado para pensar en lo bueno y en lo lindo que había sido esa primera vez, el pensar que ya no era una niña, que ahora era su novia y que además de eso había estado con el, había echo el amor con el ese día supe que el era el amor de mi vida. Con quién quería compartir el resto de mis días.
A partir de entonces, cada vez que tenía la oportunidad, iba a su casa con la firme convicción de que haríamos el amor hasta el cansancio.
Para cuándo llegó el 14 de febrero, en el instituto realizarían una pequeña reunión y un intercambio al cual yo no quería participar, ya que aún no me hablaba con Waleska ni con nadie de el grupo. así que en ves de ir al instituto, me quedé en casa a dormir un poco más, cuando me levanté eran las 9:30 de la mañana, me levanté me duche y fui a mi habitación a vestirme lo más bella y atractiva posible por qué era una día muy especial. Era la primera vez que pasaba un día de San Valentín en pareja.
Emocionada por ese día tan especial, termine de alistarme y tome mi teléfono para llamar a David y que pasara por mi.
— ¡Buenos días! ¿Cómo amaneció el amor de mi vida —
Pregunto apenas respondió la llamada
— ¡Lista para que pases por mi! —
— ¡Está bien! Dame unos minutos —
— ¡Okay amor! —
Colgué, apague el aire acondicionado y la luz de la habitación, en un bolso guarde mi teléfono celular el monedero y las llaves. Salí y me senté a esperar en el sofá a que llegará. Al cabo de unos minutos ya estaba estacionado en el frente, tome el bolso y las llaves salí y me embarque en el auto.
— ¡Hola amor! —
Dije Mientras me acercaba a él y le daba un beso, el cual el de inmediato correspondió mientras tomaba mis senos en sus manos, esto me hacía perder la cordura y podía quitarme en la ropa en ese instante y hacerlo allí mismo en ese momento, pero trataba de mantener el control y comportarme por lo menos hasta llegar a su casa y ser completamente suya.
Al llegar a su casa y bajar del auto me llevo de la mano hasta la sala.
— ¡Siéntate acá un momento! —
Dijo mientras me señalaba el sofá que estaba detrás de mi, y entro a su habitación y al salir lo hizo con las manos detrás de su espalda pero algo sonaba
— ¡Cierra los ojos! —
Dijo mientras se acercaba a mí, rápidamente hice mi que me pedía, pero seguía escuchando ese sonido era como la campanilla del collar de una gato.
— ¡Ya los puedes abrir! —
Dijo mientras sostenía frente a mi un globo en forma de corazón que decía " I Love You" Y un corazón de peluche color Rosa con la imagen de un pequeño oso que sostenía un corazón con la palabra "Te amo" en su interior.
Las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos como si fuese una especie de fuente, me sentía la mujer más feliz del mundo y la más afortunada, Afortunada de tener a David como novio. Era el chico más atento, cariñoso y detallista que había conocido en mi vida.
— ¡Te amo! —
Exclame mientras me levantaba y le daba un enorme y fuerte abrazo, como si no fuera a verlo nunca más. Era la primera vez en dos meses que llevábamos saliendo que le decía "Te amo"
— Y yo a ti mi pequeña —
Dijo Miéntras me deba un beso en los labios, ya moría de ganas de estar con el y hacerle el amor, esa mañana después de recibir el obsequio compartimos con su familia hasta después de almuerzo, y luego pasamos toda la tarde acostados totalmente desnudos envueltos en un sábana mientras nos acariciábamos el uno al otro...
Al caer la noche fuimos a comer pizza cerca de su casa y luego me acompañó a la parada de taxis para regresar a casa...
....
Después de graduarme de la preparatoria, decidí buscar empleo, tal y como le había dicho a mi madre que haría al graduarme. Para entonces David y yo teníamos 6 meses saliendo juntos y en ocasiones al salir del trabajo me quedaba en su casa a dormir. Fue cuando los pleitos con mi madre empezaron a ser cada vez más fuerte, no quería que continuará saliendo con David pero no podía complacerla, yo estaba enamorada y por nada del mundo dejaría a David, era el con quién me quería casar y tener mis hijos.
Un par de meses después sus padres salieron de viaje y se llevaron a su hermana pequeña por toda una semana. entonces le dije a mi madre que le gustará o no me quedaría allá por ese tiempo. Ya sus padres sabían que estaríamos solos en la casa y además sabían que éramos unos fanáticos del sexo y nos sabíamos todas las posiciones del kamasutra. Esa semana tuvimos sexo por toda la casa, y como estábamos solos podía gemir con total libertad, que todos escucharan que lo estaba disfrutando.
Mientras estaba trabajando, escuché a un cliente decirle a una de mis compañeras de trabajo que la alcaldía realizaría un censo en la plaza del centro del estado, para otorgar becas de estudios superiores a los jóvenes que ya estaban graduados de la preparatoria y no tenían los recursos para pagar sus estudios superiores. Por lo que decidí informarme al respecto y aprovechar la oportunidad, a ver si corría con suerte y obtenía una beca, para poder empezar mis estudios universitarios.
Lo cual me resultó de maravilla, y en menos de un mes ya estaba empezando a estudiar en un tecnológico Publicidad y Mercadeo. Fue cuando entre las clases y el trabajo ya no tenía tiempo para pasarlo con David, ya que tenia que aprovechar las horas en las que no estaba trabajando para hacer mis actividades de la universidad. Por qué no podía permitir que me quedarán materias o perdería la beca.
Al principio todo marchaba bien mientras yo trabajaba y estudiaba y el también estaba terminando su carrera de ingeniería mecánica mientras que trabajaba con su padre en taller
Lo que a mi madre le tranquilizó un poco, pero no por mucho. Llegaron las vacaciones de verano y me habían despedido del lugar donde trabajaba. Mi madre le empezó a molestar.
— ¡No aportas nada en la casa! Pero todos los fines de semanas sales y vas y vienes en taxi —
— Yo no sé cuál es tu problema mamá ¡Tu sabes muy bien que quien paga todo es David! —
— ¡No te quiero ver más con ese muchacho! —
— ¡Pues lamentó no poder complacerte mamá! Pero no voy a terminar mi relación con David, solo por qué no cae bien —
— ¡Voy a denunciarlo! Para que le den una orden de alejamiento —
— ¡Estás demente mamá! ya yo soy una niña! —
— ¡Si sigues con el te vas de la casa! —
— ¡Cómo quieras! —
Dije mientras me encerraba en mi habitación, enojada tome mi teléfono celular y llame a David
— ¿Dime amor? —
Sollozaba
— ¡Que rayos pasa! ¿Por qué lloras? —
Pregunto intrigado
— ¡Discutí con mi madre y me ha echado de la casa! —
— ¡De nuevo! ¿Y está vez por qué? —
— ¡Por lo mismo de siempre! —
— ¡Por qué será que tu madre me cuesta aceptarme! —
— ¡No lo sé! —
— ¿Que te parece si te vienes a vivir conmigo? —
— ¡Sería genial! ¿Pero y tus padres? —
— ¡déjame hablar con ellos! se que no tendrán problema con que vivas conmigo —
— ¡Está Bien! Te amo —
— Y yo a ti mi amor —
Colgué y solté un suspiro, un suspiro de alivió solo quedaba esperar que decían sus padres para irme a vivir con el.
A la mañana siguiente decidí levantarme temprano e ir a imprimir unos currículum con un poco de efectivo que tenía guardado para emergencias y salir a buscar empleo, así podía pasar más tiempo fuera de casa y evitar a mi madre todo lo posible.
Con suerte llegué a una Zapatería y de inmediato me dejaron trabajando, esa tarde en la hora de almuerzo fui a la feria de comida almorzar, y chequee mi teléfono tenía una par de llamadas de David así que se las devolví.
— ¡Amor! estaba preocupado por ti ¿Que ocurre, Por qué no respondía las llamadas? —
— ¡Conseguí empleo! —
— ¡Genial! me alegro por ti, yo también te tengo noticias —
— ¿Dime? —
— ¡Hablé con mamá! y me dijo que no tenía problemas con que vivieras conmigo —
— ¡Genial! al salir de clases voy a casa y recojo mis cosas, para que me pases buscando —
— ¡Okay amor! te amo —
— ¡Y yo a ti! —
Colgué y suspire, estaba emocionada y sabía que te iba esa sonrisa en mi rostro por qué me dolían las mejillas. Esa tarde al salir del trabajo fui a clases e improvise escribiendo en hojas sueltas y lápices prestados ya que no me había llevado mi bolso, al terminar la clase tome el autobús y regrese a casa.
De inmediato empaque mis cosas aprovechando que mi madre estaba Trabajando. Era difícil marcharme y pensar que dejaría a mi abuela y el remordimiento de conciencia me hizo recapacitar.
Fui a la cocina y le preparé la cena, batí un poco de leche y lo dejé en la nevera luego fui a la habitación de mi abuela a llevarle la comida
— ¡Buenas noches Abuela! —
Dije mientras entraba a la habitación con la comida
— ¡Buenas noches hija! ¿Cómo estás? —
— ¡Bien Abuela! Mira aquí está tu cena —
Iba a esperar que mi abuela terminara de comer para decirle lo que pensaba hacer, pero no sabía cómo así que le dejé la comida sobre la mesa la ayude a levantarse de la cama y le di un beso en la frente.
Regresé a mi habitación y llame a David, puesto que le había dicho que lo llamaría para que pasara por mi cuando tuviera todo listo
— ¡Díme! ¿Ya estás listas? —
— ¡No! no me puedo ir —
— ¿Cómo que no? ¡En qué habíamos quedado! —
— ¡Mi amor, escúchame! ven por las cosas, llevátelas yo me quedaré hoy aquí, mi madre está trabajando y no puedo dejar a mi abuela sola. No me lo perdonaría si le llegase a pasar algo —
— ¡Está Bien! ¿Y tú cuando te vienes Entonces? —
— ¡Mañana al salir del trabajo me voy directo a tu casa! —
— ¿En qué momento le dirás a tu madre? —
— ¡La llamaré cuando ya esté en tu casa! —
— No puedo decirle a mi abuela, podría ser una noticia muy fuerte para ella y no quiero causarle daño, prefiero mantenerla al margen de todo —
— ¡Está bien! —
— ¡Te amo! —
— ¡Yo también te amo! —
Colgué y fui a la habitación de mi abuela a buscar el plato y lavarlo mientras que poco a poco iba sacando las cosas del cuarto tratando de no hacer mucho escándalo para que cuándo David llegara estuvieran a mano. Pero luego de un rato ví que no llegaba...
Paso una hora y decidí llamarlo nuevamente y no me respondió la llamada. Estaba preocupada no sabía que era lo que ocurría así que intente llamarlo de nuevo.
— ¡Elizabeth! —
Yo conocía esa voz y no era la de David, era su mamá
— ¿Que ocurre, y David? —
— ¡El está bien! está hablando con su padre —
— ¡Lo estoy esperando! —
— ¡No Elizabeth! esto está mal, si ustedes quieren tomar esa decisión tendrán que hacerlo por su cuenta, si tú te vienes a vivir acá te vamos a recibir, pero no cuenten con nuestro apoyo por qué esto es una locura, David aún está estudiando tú estás estudiando ninguno de los dos tiene un ingreso fijo con el que sustentarse —
— ¿Me puede pasar a David? —
Pregunté casi sin aliento, sentía una presión en el pecho que no me dejaba respirar, era como si me tuviera un par de manos puestas alrededor de mi cuello tratando de asfixiarme
— ¡Lo siento! está hablando con su padre, piensa mejor las cosas Elizabeth y luego hablan —
Colgué, no podía creer que esto estuviera pasando , llena de irá y tristeza arrastre todo hasta la habitación de nuevo y me encerré, allí me tire sobre la cama con la Cabeza enterrada en la almohada ahogando mis gritos en ella.
Después de un rato, finalmente me levanté de la cama y cerré la casa, sabía que David no vendría a buscar las cosas. Así que decidí cenar pero como no tenía ánimos de preparar nada simplemente decidí servirme cereal en un tazón y agregar la leche que ya había batido antes.
Fui a mi habitación, encendí el aire acondicionado y la televisión para ver mi programa favorito mientras comía mi tazón de cereal.
Al terminar de comer deje el tazón sobre la mesa y me dispuse a ordenar todo nuevamente, Tome mi teléfono para colocar música con los manos libres y así no hacerle ruido a mi abuela que ya dormía como un bebé, mientras organizaba la ropa y los cosméticos nuevamente en su sitio.
Empecé a recibir una llamada de David, pero no respondía, simplemente dejaba que el teléfono sonara hasta que finalmente se colgaba la llamada y así estuvo por un par de horas, hasta que empezó a dejarme mensajes, los cuales nisiquiera leía, simplemente abría para que no molestará la notificación y luego cerraba.
Después de un rato empezó a escribirme por el messenger del f*******:.
Miércoles
9:50 PM
¡Por favor! perdóname por no poder cumplir, pero mi madre no me quiso prestar la camioneta para ir a buscar tus cosas. Mi padre habló conmigo y me dijo que si te traía a vivir conmigo que tenía que hacerlo por mi cuenta por qué ellos no me iban apoyar
Lo que me estaba escribiendo, ya lo había escuchado de su madre y honestamente no quería hablar del tema así que lo ignore y continué organizando las cosas.
Al terminara vi la hora ya iban a ser las 11:00 de la noche y debía levantarme a las 6:00 de la mañana alistarme e ir a trabajar....
A la mañana siguiente, el sonido instrumental del piano y la dulce voz de Cristina Perry me despierta de mi plácido sueño, rápidamente fui la cocina a preparar el desayuno de mi abuela y de mi madre para que cuando llegara del trabajo encontrará el desayuno preparado.
En una tasa Vertí 250 gramos de harina de maíz una cucharita dosificadora de sal y 500 Mililitros de agua, con mis dedos realizó movimientos envolventes, hasta obtener una masa consistente encendí la estufa y coloque la plancha para asar las arepas, a fuego medio y taparla para se asarán bien. Mientras que rayaba un poco de queso y preparaba café para hacer el café con leche, Con ayuda de una espátula voltee las arepas y fui a darme una ducha, al cabo de unos minutos ya estaba saliendo de la ducha, me aplique la crema corporal y el antitranspirante y luego de colocarme la ropa interior fui a la cocina nuevamente a sacar las arepas de la plancha para evitar que se quemarán. Las coloque sobre un plato para que se refrescaran mientras colaba el café. Una vez colado le agregué la leche y azúcar y con un batidor de mano mezcle muy bien hasta que se formará una capa de espuma.
Rellene las arepas con un poco de margarina y el queso que había rayado anteriormente y en un pocillo serví un poco de café con leche y se lo lleve a mi abuela para que desayunara, mientras terminaba de vestirme.
— ¡Buenos días abuela! —
Dije mientras entraba a la habitación con su desayunó
— ¡Buenos días hija! ¿Y eso despierta tan temprano? —
Pregunto mientras se incorporaba sobre la cama y restregaba sus ojos
— ¡Conseguí empleó Abuela! —
— ¡Que bien! me alegro hija —
Dijo mientras extendía sus brazos hacia mi para darme un abrazo
— ¡Gracias Abuela! —
Me dió un beso en la frente y dijo
— ¡Que Dios te bendiga y te proteja! —
— ¡Amén abuela! debo ir a vestirme —
Dije mientras salía de la habitación y me iba a terminar de vestirme. Tome un jeans n***o y suéter azul marino, me coque las medias y los zapatos, que usaba para ir a la preparatoria ya que era lo que me habían dicho que usará como uniforme y me recogí el cabello con una cola.
Tome mi maquillaje y accesorios y los guarde en un estuche para terminar de alistarme en el camino. Y aprovechar ese tiempo para desayunar antes de irme y llevarme dos arepas en en una tasa para comer antes de entrar a clases.
Tome el bolso que usaba para ir al tecnológico y guarde allí el de los cosméticos. Fui a la cocina a guardar la tasa con las arepas y metí mi botella con agua a un costado.
Una vez que estuvo todo listo mire la hora y eran las 7:15 de la mañana, fui a la habitación a despedirme de mi abuela y buscar el plato donde había comido.
— ¡Ya me voy Abuela! —
— ¡Que pases bien día hija! Dios te bendiga —
— ¡Amén abuela! El desayuno de mamá ya está listo, se lo deje en el microondas —
— ¡Está bien hija! —
Me acerque a mi abuela y le dejé un beso en la mejilla, Tome el plato junto con el pasillo y lo dejé en el lavaplatos, Agarre mi bolso y las llaves y salí a caminar hasta la avenida para agarrar el autobús que me dejaba a tres cuadras del centro comercial donde estaba ubicada la zapatería en la que trabajaba.
El día de trabajo transcurrió, con total normalidad, a las 2:00 de la tarde mi turno había terminado y de inmediato tome mis cosas y salí a la avenida nuevamente a tomar el autobús que me dejaba diagonal al Tecnológico dónde gracias a la beca que había recibido podía estudiar para ser una profesional.
Al llegar estaba con mi grupo de amigas en la plaza esperando la entrada a la siguiente clase, ya que por mi trabajo había perdido la primera hora de clase.
Estábamos sentadas conversando, cuando de repente escuchó la voz de David
— ¡Elizabeth! —
¡Pero que Rayos!
-Pensé-
No podía creer que David estuviera aquí, de inmediato me levanté y fui hasta la entrada, ya que el no podía pasar, por el torniquete de acceso, ubicado en la entrada, la cual solo daba acceso a los estudiantes y empleados del Tecnológico a través del carnet el cual tenia un micro chip que daba el acceso al edificio.
— ¿Que haces aquí? —
Pregunté con incertidumbre
— ¡Vente conmigo! —
Coloque mi carnet sobre la barra magnética para poder salir, lo tome de la mano y lo lleve fuera para poder conversar. Al llegar al pequeño restaurante donde solía ir almorzar con mis amigas en ocasiones. David se acercó a mí y me plantó un beso en los los labios el cual de inmediato correspondí, lo rodee y le di un abrazo fuerte como si fuera nuestro último encuentro.
— ¡Perdóname! ayer mis padres no me apoyaron y Además me dieron un sermón como de tres horas, pero quiero que vengas conmigo, ahora mismo vamos a tu casa a buscar tus cosas, así tenga que pagar un taxi —
— ¡No! estoy en clases, vete luego que salga de clases hablaré con mi madre y trataré de arreglar las cosas con ella —
— ¿Estás segura? —
— ¡Si!, es lo mejor para ambos —
— ¡Esta Bien! si cambias de opinión me dices y te paso buscando —
Dijo mientras me daba un beso en los labios, quería tumbarlo sobre la mesa y hacer el amor allí, pero debía controlar mis impulsos, así que me despedí de el, y regresé al tecnológico nuevamente
— ¿Que a sido todo eso? —
Dijo mi amiga Ana, una chica de tes blanca 1:68 de estatura, delgada con bustos grandes y buen trasero. Ojos verdes y cabello castaño con algunos reflejos color champagne.
— ¡Es mi Novio! —
— ¡Un momento! ¿Cómo que tu novio? —
— ¡Si! Solo que bueno casi nunca hablo de el, no me gusta estar por allí contando lo que ocurre con mi vida privada —
— ¡Unn Okay! si claro lo respeto —
Sonreí y pase mi brazo entre el suyo y nos fuimos a clase
Al terminar las clases, tome el autobús de vuelta a casa y al llegar mi madre estaba en la cocina preparando la cena
— ¡Bendicion! —
Dije al terminar de cerrar el portón
— ¡Dios te bendiga! —
Respondió con total tranquilidad, me fui a mi habitación a dejar mi bolso y quitarme la ropa que llevaba puesta y darme una ducha.
Al terminar de ducharme entre a mi habitación nuevamente, encendí la computadora para sentarme hacer los trabajos que tenía pendiente por entregar en la semana, al cabo de una hora ya me había desocupado así que fui a la cocina a buscar mi cena mientras trataba de hacer las pases con mi madre.
— ¡Mamá! necesitó hablar contigo —
Dije mientras me sentaba a comer
— ¡Sobre qué! —
— ¡Mamá!, quiero que llevemos la fiesta en paz —
— ¡No vamos a empezar! —
— ¡Yo no estoy empezando nada mamá! solo te estoy pidiendo que llevemos la fiesta en paz —
— ¡Mirá Elizabeth! ya tu tienes 19 años y eres una muchacha independencia, si usted no quiere vivir más bajo mi techo ¡No lo haga! Pero tampoco le voy a apoyar esa vida que lleva, si usted decide continuar quedándose en casa de ese chico cada vez que quieras, ¡Entonces vete a vivir con el definitivamente —
— ¿Tu prefieres que me valla a vivir con el a qué solo me quedé con el debes en cuando? —
— ¡Tu debes de respetar está casa! —
— ¡Mamá! ¿Tu te escuchas lo que dices? Me estás hablando de respetar la casa, no te das cuenta que el jamás se a quedado aquí ni siquiera se baja de la camioneta, el año pasado víno a pasarla conmigo en año nuevo y lo ofendiste y amenazaste con denunciarlo, ¡por esa razón soy yo la que va a su casa! —
— ¡Bueno Elizabeth! te repito si usted quiere continuar con ese chico vallase a vivir con el, pero aquí no lo quiero ver más —
— ¡Está Bien! —
Me fui a mi habitación, y terminé de cenar, en un bolso guarde todo lo necesario para el día de mañana al salir de clases irme directamente a la casa de David mientras que conseguíamos como llevarme el resto de mis cosas, ya está decidido me iría a vivir con el. Por qué mi madre no quería aceptar mi relación con él, y eso para mí no era una motivo para dejarlo. Además de yo estaba súper enganchada con el, era mi primer amor mi primer novio formal, la primera persona con la que tuve mi primera vez y quién me llevo a mi primera sita, a comer helados al cine e incluso a patinar.
Decidida, tome todo necesario y lo guarde en un bolso, y me acosté a dormir hasta las mañana siguiente...
Cuando desperté ya eran las 5:35 de la mañana, con cuidado de no hacer ruido fui al baño a lavarme la cara y cepillarme, guarde el cepillo de dientes y la máquina de afeitar en un pequeño bolsito para guardarlo en el bolso y fui a mi cuarto a vestirme lo más rápido posible para evitar encontrarme con mi madre antes de salir y que me viera. Una vez que estuve lista tome las llaves, apague el aire acondicionado le di un vistazo a mi habitación y me fui.
Al estar en el autobús le envié un mensaje de texto a David para que supiera que al salir de clases me iría a su casa...
Nuevo Mensaje
Destinatario David
Fecha: 17/02/2012
Hora: 6:25 AM
Buenos días mi amor, mira ayer intente hacer las pases con mi madre, pero no lo logré, así que hoy al salir de clases me voy directamente a tu casa. ¡No te preocupes por las cosas!, luego vemos cómo hacemos para llevármelas, por ahora solo me llevo lo necesario.
Sabía que seguramente estaba dormido, ya que el al igual que yo estudiaba de tarde y no todos los días el trabajaba con su padre.
Ese día fue el más largo de todos, aunque estaba emocionada por la decisión que había tomado a la ves estaba nerviosa por la nueva vida que tendría, y algo tenía en claro, y era que al vivir en casa de sus padres ambos debíamos aportar para la comida del mes. Así que ahora tenía una responsabilidad mayor, pero era el precio que debía pagar por irme de la casa de mi madre.
Por otra parte sabía, que está vez si podía irme con el y su familia de viaje sin tener que quedarme en casa sola por dos o tres semanas sin poder verlo ni escucharlo mientras que se iba fuera del estado con su familia.
....
Al caer la tarde y terminar mis clases tome el autobús que me dejaba a una cuadra de su casa, una vez que estuve cerca de allí le llamé.
— ¡Dime amor! —
— ¡Sal a la avenida! para que estés pendiente, que voy con peso —
— ¡Está bien amor! —
Colgué y al cabo de unos minutos ya había llegado , de inmediato baje del autobús y al verme corrió hacia mi, sostuvo mis bolsos lo que para mí fue un alivio, caminamos hasta su casa.
Ya sabíamos que nos esperaba un sermón, por parte de sus padres, pero estaba dispuesta a obedecer y respetar todas las normas que nos indicaran, con tal de permitirme vivir con David. Después de todo yo trabajaba y estudiaba y no pasaría mucho tiempo en casa. Solo necesitaba tener paz y tranquilidad en mi vida.
Al abrir el portón me sentí como el primer día que llegue a su casa y justo como en ese momentos sus padres estaban sentados en el patio esperando nuestra entrada.
— ¡Siéntense! —
Dijo su madre mientras señalaba un par de sillas, de inmediato David dejo los bolsos en el suelo y tomamos asiento.
— ¡Rafael y yo hablamos con David! le dijimos que respetaríamos su decisión, pero que habían ciertas normas que debían cumplir —
— ¡Ve al grano mamá! —
Exclamó David
— ¡De ahora en Adelante! Tu tendrás que trabajar y estudiar, además de aportar para el mercado —