El viaje terminó y regresamos a la ciudad, por lo que yo volví a mi departamento, pese a la insistencia de Izan para que me quedé unos días con él en su casa. La verdad es que esa idea me parecía de lo más tentadora, y requirió de gran fuerza de mi parte para declinarla, pero estos dos últimos días han sido de lo más intensos, y necesito acomodar mis ideas. Mi mente no ha hecho más que maquinear, por lo que me vendría bien una pausa de todo eso que incluya a los Marshall, en especial al mayor de ellos quien no aparta su pene de dentro mío. - Me sorprende que puedas caminar. - comenta Bass, sentados en el sofá, luego de terminar de contarle todo lo que sucedió. Pongo los ojos en blanco. - No me hagas arrepentirme de haberte contado. - Solo voy a decir una cosa más... - hace una paus

