Vittorio Requirió una gran voluntad de nuestra parte para levantarnos de la cama y vestirnos nuevamente. Pero tuvimos que hacerlo antes de que la familia de Izan notará nuestra prolongada ausencia y vinieran por nosotros. Y lo ultimo que queremos es que sepan que nos largamos de la fiesta para tener sexo. - ¿Me ayudas? - le pregunto extendiéndole el listón del moño. - Hoy me lo hizo Novak. - Claro. - lo agarra, para luego pasarlo alrededor de mi cuello y comienza a anudarlo, con la misma concentración que su hermano. La belleza de Izan es tan dominante. Es imposible mirarlo y no sentirse poseído por ese rostro y esas manos. Es algo incomparable, nunca me había sentido tan cautivado por una persona, como por él. Y lo tenía aquí mismo, frente a mi, y hasta hace no muy poco estaba desn

