Capítulo 6

2274 Palabras
Izan Estamos los cuatro dentro de la camioneta, enfrente a un viejo edificio de ladrillos, de unos cuatro pisos. Da la sensación de que antes solía ser una fabrica, que quebró y ahora es un lugar dónde vive gente joven que no se puede permitir pagarse un mejor lugar. - ¿Seguro que vive aquí? - le pregunto a Novak, quién está detrás, junto a Astor. - Voy a ser un enorme esfuerzo para no sentirme ofendido, Izan. Estas subestimando mi título de genio informático. - responde con tono dramático. Giro mi cabeza y lo miro fijo, con una ceja levantada. - Si el nombre es correcto, está esa la dirección correcta. - Si, ese ese el nombre. - confirmo. - Entonces no tienes nada de que dudar. - sigue diciendo mi hermano. Regreso mi mirada al frente. - Recuérdame otra vez que hizo. - pregunta Kirian, a mi lado. - Tuvo la osadía de enfrentarme. - respondo. - Nadie se dirige a mi de esa forma. Es algo que no voy a permitir, de nadie. - sentencio firme. O bueno, solo si se trata de Arwen. Novak ríe con esa risa infantil que tiene. - Fue épico. Y lo mejor es que fui testigo, sino no lo hubiera creído. - ¿Y que harás? - sigue preguntando Kirian. - ¿Cortarle los dedos y enviárselos por correo a sus padres? - Suena divertido. - dice Astor sonriente por el retrovisor. - Ya lo hemos hecho muchas veces. - le respondo a mi hermano. - Quiero hacer algo diferente. Hay que innovar. Sino nos volveremos predecibles. - Que bueno que me vi las películas de "El juego del miedo". - comenta el menor. - Tengo algunas ideas. Los tres lo miramos extrañados. - Por favor, nunca lo dejes a cargo. - me pide Novak, mirándome. - No somos unos sádicos. - le digo al menor, regresando la vista al frente. - Habla por ti, a mi gusta hacer cochinadas en la cama. - menciona Kirian. - Tengo una duda. - anuncia Astor. Suspiro. - A ver. Muero por saber que idiotez vas a preguntar ahora. - digo serio, con sarcasmo. - De hecho, no va para ti. - mira a los mellizos, pensativo. - ¿Alguna vez han tenido un trío? - pregunta. - Me refiero que los incluya a ambos. - ¿Vas a soportar la respuesta? - le pregunta Kirian, levantando una ceja. - Ya me la has dado. - Pero eso no es todo, incluso cuarteto. - agrega Novak divertido y sacudiendo sus hombros. Astor chasquea la lengua, mientras se palmea la pierna. - Y yo ni siquiera he hecho un trío. - exclama indignado. - ¿Y tú Izan? - me pregunta. Le dedico una mirada firme y rápida. - Mierda, quien lo diría. Yo soy el hermano aburrido. - Te olvidas de Kai. - menciono. - ¡Kai no cuenta! - exclama Astor. - Dudo que haya tenido sexo con alguien que no sea Rita. Hasta lo consideraría virgen. - Oigan, no es por traumarlos, pero... - empieza a decir Novak. - Esos meses que viví con él, luego de que me peleara con mamá, y él con Rita se encerraban en su habitación, ella lanzaba unos gritos que se escuchaban por todo le edificio. Parecía que taladraban la pared. Astor lanza una carcajada. - Se ve que lo que dicen es cierto. Los más callados son los peores. - vuelve a reír. - ¿Pueden concentrarse? - digo. - Tranquilo Izi, que sabemos que tú tienes el pene más grande. - menciona Novak pícaro. Kirian escupe el café que justo en ese momento se llevaba a la boca. - ¡La puta madre! - se queja. - ¡Me quemé todo! - se limpia la boca con el puño del sweater n***o. - ¡Me van a salir ampollas hasta en el trasero! - ¡Ey! Más respecto con mamá. - lo regaña Astor molesto. Kirian pone los ojos en blanco. - Niñito de mamá. - susurra. - Vuelve a repetirlo, que me bajó y te doy una tunda. - sentencia, apuntándolo con el dedo. - Oye, tranquilo. - digo con voz firme. - Que acá respetas a tus mayores, sin importar que te digan o hagan. ¿Está claro? - Si... - responde con voz baja. - ¿Está claro? - vuelvo a repetir con más fuerza. - Si. - responde firme. Novak ríe. - Ja ja, te retaron. - se burla. - Ahora si te autorizo a darle un puño. - digo. Astor no tarda ni un segundo en estrellar su puño contra el brazo de Novak. Este se queja adolorido, llevándose la mano a la zona de impacto, y frotándosela. - De todos modos, debes hacerte respetar. - sigo diciendo. - No lo olvides, eres un Marshall. - él asiente con seguridad. - Es por eso que tú te encargaras de la victima. - ¿A que te refieres? - pregunta extrañado. - A que quiero que lo subas al auto. - respondo. - Va a lograr que se entere toda la maldita ciudad que subimos a plena luz del día a un muchacho al auto. - se queja Kirian. - Será primera plana en el periódico. - Gracias por el voto de fe. - le reprocha Astor. - Cuenta con la ventaja de que estará desprevenido. - digo. - Solo debes acercarte a él de espaldas, encapucharlo y subirlo al auto a la fuerza. - Suena sencillo. - anuncia confiado el menor. - Lo es, si tienes el factor tiempo de tu lado. - continúo. - Por lo que debes tardar segundos en hacerlo, sino llamaras mucho la atención. Aunque en está ciudad todas las personas solo viven para mirarse su propio ombligo. - Debes estar familiarizado con el sacar y meter en segundos. - le comenta Novak a Astor divertido. - Suficiente. - exclamo con voz firme. - Que estoy tratando de enseñarle. - Ya suenas como el tío Cass. - sigue Novak. - Enseñarle como secuestrar a alguien. - agrega Kirian. - Que va, si somos los hermanos del año. - Yo al menos le enseñé como ponerse un preservativo. - menciona Novak. - Así que soy lo más cercano a serlo, en cuanto a... - deja de hablar, lo que hace que los tres lo miremos. Mira hacía afuera con sus ojos entre cerrados. - ¿Qué no es ese tú novio? Dirijo mi vista hacia dónde él lo hace y del otro lado de la calle, veo al idiota de la otra noche, entrando al edificio junto con otro muchacho. - Si, es él. - anuncio. Quedo pensativo. - ¡Qué no es mi novio! - me quejo molesto. - No me niegues que no quieres atarlo a la cama y darle duro como castigo. - sigue. - Porque no te creo. - sentencia. Pongo los ojos en blanco. - ¿Y ahora? - pregunta Astor, cambiando de tema. - Esperamos a que vuelva a salir. - respondo. - Yo solo espero que no se tarde demasiado, porque tengo hambre. - comenta Novak. - Y saben lo irritable que me pongo. - ¿Irritable? - pregunto con sarcasmo. - ¿Así se le dice a ser poseído por el diablo? - Creo que es ahí cuando reflejas tu verdadero ser. - comenta su mellizo. - La primera vez casi me orino del miedo. - menciona Novak. - Ya, ya, ya... - dice con fastidio. - Si tantas ganas tienen de hablar de mi, al menos podrían crearse un club de fans. Kian es quien mejor me conoce, así que, qué él sea el presidente. - Oh no, allá va el sueño de mi vida. - dice Astor con sarcasmo. - No es mi culpa que no hayas tenido la suerte de nacer como mi mellizo. - sigue Novak. - Las quejas a mamá y a papá. - Ya que los mencionas, debemos ir a visitarlos. - comenta Kirian. - No hacen más que llamarme y dejarme mensajes de cuando iremos a casa. - Te saturan a ti porque eres el unico que les responde. - digo. - Así que ahora te aguantas tu tarea como vocero. - Alguien tenía que hacerlo, de lo contario, estarían acá. - replica mi hermano. - Buen punto. - respondo. - Debemos ir, no vaya a ser que de tanto extrañarnos se les ocurra tener un hijo más. - dice Astor. - No quiero ser destronado como el hijo pequeño. - Buen punto. - decimos a coro. - Miren, se va el resaltador. - anuncia Novak, haciendo referencia al amigo del idiota, que tiene su cabello teñido de un color rosado intenso. - Bueno, está solo, eso simplifica las cosas. - comenta Kirian. - Sigamos esperando. - Iré a ese foodtruck de la esquina por una hamburguesa. - dice Novak. - No es ni medio día. - menciona Astor extrañado. - ¿Y eso que? - inquiere. - ¿Alguien quiere? - los tres levantamos la mano. - Y luego soy yo el glotón. - se queja poniendo los ojos en blanco y se baja del auto. **** Habrá pasado una hora cuando vimos salir al idiota del edificio. Mientras iba caminando por la calle, parecía ir bastante en su mundo, pensativo, era hasta como si tuviera una conversación consigo mismo. Por lo que a Astor no le costó mucho meterlo dentro del auto, y enseguida yo comencé a conducir. - ¿¡Lo noqueaste!? - exclama Novak extrañado. - ¡No tenías que hacer eso! ¡La idea era que estuviera consiente! - Solo le di un leve golpe. - se excusa. - ¡Vamos! ¡Lo hice de puta madre! - Regular. Para ser la primera vez, diría que aceptable. - comenta Kirian. - No fue muy limpio. - No todos somos los maestros del sigilo como tú. - le reprocha el menor. - Si reconozco que la excusa que le dijiste a los que pasaban fue ideosa. - sigue diciendo. - Que era su despedida de soltero, eso te sumo puntos. - ¿Respira? - pregunto. - Es lo unico que me interesa. - Si, está vivo. - responde Novak. - Por ahora... - Manténganlo así, al menos hasta que me entretenga. - digo. - Quiero ver que tan gallito es cuando lo tenga enfrente mío. Ahí a todos se les va la valentía. - Podríamos apostar. - anuncia Astor. - A ver en cuanto tiempo se quiebra. Yo le doy... - lo observa pensativo. - 15 minutos. Y estoy siendo generoso. - No, no, no. Tú no le viste esa noche. - comenta Novak. Queda pensativo. - Le doy una hora. - ¿¡Una hora!? - exclama el menor. - 20 minutos. - digo. - Lo voy a quebrar en eso. - ¿Qué hay de ti, big bro? - le pregunta Novak a su mellizo. Este queda en silencio, con ese semblante suyo tan sereno y misterioso. - No se quiebra. - responde, luego de unos segundos. - ¿¡Qué!? - exclamamos los cuatro a coro, muy sorprendidos. - ¿Seguro que entras con esa apuesta? - le pregunta Novak, luego de un prolongado silencio. - Si. - responde con seguridad. - Auch. Eso si me dolió. - comento ofendido. - Una patada en los huevos duele menos que una a mi ego. Kirian me mira. - No se trata de ti, ni de tú capacidad. Sino de él. - ¿Tanta fe le tienes? - pregunto extrañado, observándolo, al detenerme en el semáforo. - No fe, curiosidad. - responde. - Tengo un presentimiento. Giro mi cabeza hacia Novak, a quien Astor también mira. Se encoje de hombros. - No me pidan explicación, que ni yo lo entiendo en este momento. Sigo conduciendo. - Cuando despierte, nada de tonterías. ¿Me oyeron? - digo. - Quiero que nos mantengamos firmes. Seremos su peor pesadilla. ¿Está claro? - SI. - responden a coro. - ¡Esto será divertido! - exclama Novak con emoción. - Lo unico que tratemos de sacarlo con vida, ¿si? - continúo. - O Kai me volverá loco con el papeleo y esas cosas. - Bien. - responden a coro. *** Al llegar al cuartel del clan, los cuatro nos bajamos del auto. Novak se gira hacia nuestra victima, que sigue inconsciente y lo toma de un brazo. - Astor, ayúdame a bajarlo. - dice. Lo tironea del brazo, para sacarlo de allí dentro. Se oye el sonido de un golpe en seco cuando su cabeza impacta con el borde del auto. Novak hacer una mueca y me mira. - Intenten no abrirle la cabeza. - digo con fastidio. - La idea es que no se desangre antes de que pueda siquiera hacer algo. Astor y Novak lo bajan del auto, tomándolo uno de cada brazo, mientras su cabeza cuelga. Nos encaminamos hacia la habitación donde solemos hacer los interrogatorios. Lo sientan en la silla, que ya aguarda en el medio de la sala, y lo atan con una soga a está. Kirian enciende el reflector que está encima del trípode, y lo apunta directo al rostro de nuestra victima. Esto nos sirve para que empiecen a despertar con mayor rapidez. Pasan unos pocos minutos cuando nos percatamos de que se incorpora y comienza a hacer el esfuerzo de abrir sus ojos. Sonrío. Que empiece la diversión. - Hola Vittorio Salvatore. - digo, acercándome a él. Me detengo cuando quedo enfrente suyo. Me cruzo de brazos. - Te dije que nos volveríamos a ver. Y ya veremos quien se disculpa con quien...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR