Novak Pasan unos 10 minutos, luego de que Vittorio se marchará, cuando Amir regresa, con ambas manos llenas. En una tiene dos tazas agarradas de las manijas, y en la otra lleva un plato con una enorme porción de torta. Levanta ese plano y me mira con una enorme sonrisa. - ¡Mira lo que te he conseguido! - exclama animado. Río. - Que bien, ya empezaba a darme un poco de hambre. Se sienta a mi lado, en el lugar que hasta hace poco estaba Vittorio. - Lo supuse. - me extiende el plato y yo lo tomo. Agarro el tenedor que está a un costado y comienzo a comer el pastel de chocolate y cereza. - Está riquísimo. - digo mientras como. Me dedica una sonrisa dulce y toma un trago de su taza. - ¿Se fue? - pregunta. - Si. Y bastante cabreado. - respondo. - Aunque no lo culpo, todo esto es m

