*Narra Aura* Estábamos de regreso en nuestra casa, pude irme tranquila de casa de mis padres porque Angelo logró arreglar la pared. Cuando los niños estuvieron dormidos, fuimos a nuestra habitación. Después de quedarse en bóxer, se dejó caer boca arriba en su lado de la cama y soltó un suspiro para luego girarse a verme. ── echaba tanto de menos dormir contigo en nuestra cama -me abrazó a él.- esto es lo mejor del mundo -lo abracé.- ── lo es, te prometo que no volveré a alejarte. ── bien -estuvimos un momento en silencio, de pronto frunció el ceño.- ¿tomaste la píldora? -abrí un poco la boca sorprendida. Los dos nos quedamos mirando.- bueno, pues ni modo, a lo mejor pasaremos a tener cuatro hijos -me reí.- ── tramposa, sí que la tomaste, tú lo que querías era asustarme. ──

