*Narra Angelo* Después de mirar varias agencias de niñeras, llegué a la conclusión de que estaba jodido. Parecía que todos se habían puesto de acuerdo para fastidiarme la vida. No había ninguna agencia de niñeras cerca de la zona donde yo vivía. Culpa mía, por vivir en un residencial lejos de la ciudad. Desde el patio, la ciudad se ve cerca, yo vivo en una montaña, lo que me facilita ver la ciudad casi al completo, lo único malo es eso, que todo me queda lejos. Y desde luego no pienso pagarle a una niñera sin saber si es buena o no. Rendido, fuí a paso lento hacia la habitación de la niña. Una vez en la puerta, dudé varios segundos si entrar o no, al final decidí que sí porque tanta lloradera me iba a volver loco. En cuanto abrí la puerta, ella me miró, estaba de pié en la cuna, te

