*Narra Aura* Yo estaba sentada en el borde de la camilla, Angelo estaba mirando por una ventana y Alessia estaba tocando las cosas que veía por la habitación. La preocupación me tenía estresada. Tenía un nudo en la garganta que hacía que me costara tragar saliva. Limpié mis mejillas y acaricié mi barriga. Angelo llevaba rato sin decir nada. Esto era muy duro para él también, vivió esto cuando Joana tenía cinco meses de embarazo, al igual que yo ahora. Yo no entendía por qué estaba pasando eso, cada mes me hacía pruebas y siempre decían que estaba todo bien. ── Angelo -cuando se giró a verme, limpió sus mejillas y se acercó a mí.- si pasa cualquier cosa, no quiero que vayas a rechazar al bebé. Acarició mi barriga. ── te prometo que no lo haré, estate tranquila con eso. ──

