*Narra Angelo* Desperté temprano. Después de arreglarme, llamé a mi secretaria para que nos buscara una casa. Luego llamé a mis hombres, todo seguía igual. Estaba sentado en el porche cuando Aura salió y se sentó en mis piernas. ── buenos días, amor. ── buenos días, preciosa -nos dimos un beso pequeño.- ── ¿estás bien? -acarició mi pelo por detrás. Aparté la mirada.- ── tengo que irme. ── ¿por qué? -la miré.- ¿me vas a dejar aquí? -hice una pequeña sonrisa.- ── necesito que te quedes con Alessia, solo serán unos días en lo que soluciono lo de la casa nueva y lo de mis hombres. Luego vendré a buscarlas. Hizo pucheros. ── amor -se quejó.- no quiero estar separada de ti. ── yo tampoco quiero estar separado de ti, de ninguna de las dos -acaricié su mejilla.- pero no es

