Dios mío, ayúdame a resistir todo esto, que locura hice. Narra Robert: Día uno, ella duerme en mi cama, su cuerpo está cubierto tan solo por la sábana negra, yo bebo un whisky mientras la observo sentado desde el sillón, estoy desnudo, estoy fascinado, ella es perfecta, su piel, su forma en la que me hace el amor, es una locura la mejor que pude hacer en mi vida, no hay nada que pueda romper este hechizo, su forma tan peculiar de ser cautiva cada uno de mis sentidos, y por esta noche agradezco tenerla a mi lado, al fin verla dormida en mi cama, mientras bebo un whisky, esperando que despierte para hacerla mía una vez más. Mi teléfono vibra, por un segundo intento no contestar, su padre el padre de Renata, la ha llamado incansablemente, y pienso por un instante, que ahora llama a mi t

