Mis ojos se abren, la luz qué intenta entrar en ellos no me permite seguir soñando, y tengo miedo de hacerlo, algo dentro de mí teme qué esto se convierta en una pesadilla. Mi cuerpo lo cubre una sábana blanca y mis bragas, volteo la cara hacia el lado contrario del balcón y parece que comienza mi pesadilla, él no está, me giro y su olor está impregnado en la cama, en mi piel, tengo la boca seca exhalo con la mano sobre mis labios y percibo que mi aliento es horrible, me siento sobre la cama, miro a todos lados como si buscará su presencia en lo muros entre las cajas y, sé que no es así, el ya no está en la habitación, decido levantarme, me enredo la sábana en el cuerpo, y abro las puertas del balcón con los pies descalzos camino entre cajas y mi vestido, el mismo que Warren, me quito la

