Capitulo 1

2272 Palabras
Un año después   - ¡despierta! – gritó  Y sentí como el agua helada empapo mi cuerpo como todos los días.  Hace exactamente tres semanas, según mis cuantas, que estoy encerrada en el sótano del prostíbulo de la mujer que se hace llamar mi madre, ¿la razón?, sencillo, ayude a una chica inocente a obtener su libertad, y fue a la primera chica con la cual lo logre, porque si ya lo había intentado sin obtener resultados. La ayuda que le di a Mioka no fue muy ética, pero sé que su vida va a ser mucho mejor que estar aquí adentro, yo viví durante todo un año en carne propia, lo que es acostarse con un hombre sin tener ganas y llorar luego mientras lavas tu piel hasta dejarla roja, no quería que ella pasara por lo mismo, que muchas chicas aquí dentro.   Les resumo, mi madre al enterarse lo que había hecho con Alan aquella noche, me tajo a este lugar, donde para entrenarme según ella, cinco de sus matones abusaron de mí, lo malo de todo eso no fue exactamente lo que hicieron conmigo, lo malo realmente, fue que dejó, que Andrea fuera el primero en hacerlo, solo para que le devolviera lo que le había quitado, cuando no quise casarme con él; todo este maldito año me dije a mi misma que me acostumbraría a eso, pero la verdad es que no, jamás te acostumbras a que utilicen tu cuerpo como les venga en gana, a lo único que me acostumbre, fue a pensar que quizá era la vida que me tocaría vivir, hasta el día de mi muerte.  Estas tres semanas aquí no fueron muy distintas, cada vez que uno de sus matones venía a traerme comida, se divertía un poco conmigo y no porque yo se lo permitiese, al contrario, luchaba e intentaba golpearlos, pero todos esos golpes que ellos evitaban, me los devolvían con más fuerza, y debo admitir que con el abuso más los golpes y la falta de comida, no funcionaba en nada mi ¨fuerza¨; por que sí, era tanto el abuso que ni siquiera me han dejado comer, hace exactamente tres días que no cómo, según ellos, es para que se me quite lo fierecilla.  […]  -mamá… - susurre sin fuerzas - …per…per favore… - mi garganta dolía, de tan seca que la sentía   - ¿per favore? – dijo y sonrió de lado - ¿Lo sai che la polizia mi sta cercando per colpa tua? – agrego – il diavolo ha preso molto sul serio quello che ho fatto alla sua piccola moglie – agrego sonriente   Jalo de mi pelo haciéndome gemir de dolor y soltar lagrimas  - ¡te mereces un castigo! – grito y negué inmediatamente   -no… no per favore… - pedí entre llanto   - ¡eres un maldito estorbo! – gritó – desde que naciste lo fuiste… - dijo con voz fría muy cerca de mi rostro – vas a morir por zorra y mal agradecida – agrego   Sentí mi pecho doler al oír aquellas palabras; mi pelo fue soltado con brusquedad, volvió a ponerse en pie y camino directo a la puerta, me puse de pie como pude mientras ¨gritaba¨ que por favor no me dejara en este lugar.   Rendida al saber que no lograría nada con gastar mis ultimas fuerzas, deslicé mi espalda por la puerta, mientras gruesas lagrimas corrían por mi rostro   -per favore… - susurré   […]   Después de unos segundos mi olfato comenzó a sentir como humo cruzaba por debajo de la puerta, y mis oídos captaron como las llamas del fuego arrasaban con el lugar.  - ¡mamá! – grité desesperada – no me dejes aquí… - susurré   El llanto salía sin parar desde el fondo de mi pecho, me arrastre gateando hasta el colchón que había tirado en el piso y allí me acurruque en forma de feto, cerré mis ojos y continúe llorando en silencio, solo iba a esperar lo que ya estaba asegurado, nada iba a cambiar para mí, no después de que la persona que se supone debería amarme, me dejo aquí y prendió fuego el lugar conmigo dentro.  […]  Abro mis ojos e inmediatamente los entrecierro, llevando mi ante brezo a mi cara, para que la luz del lugar no encandile mi vista; una vez que logro acostumbrarme a la intensa luz blanca del centro médico en el que me encuentro, me acomodo en la camilla y me siento en el borde de esta, dejando mis pies colgando por fuera de ella, sin que lleguen siquiera a tocar el suelo.  -al fin… - esa voz – llegue a pensar por un momento, que eras esa princesa a la cual le gusta dormir – dijo   Para cuando había terminado de hablar, ya toda su figura estaba de pie frente a mí, con una sonrisa dibujada en su hermoso rostro.  - ¿Qué te hiso pensar eso? – pregunté y sentí mi garganta seca – agua… - pedí   -cuando te encontré estabas dormida entre las llamas, es un milagro que no sufrieras de quemaduras… - dijo mientras servía agua dentro de un vaso, para luego dármelo, lo bebí de corrido - …luego de eso seguiste durmiendo hasta el día de hoy – explicó  Termine el agua y le pase el vaso – mas… - pedí – ¿Por cuánto dormí? – pegunte   -una semana entera – respondió y me dio el vaso lleno de agua de nuevo   Quede con el vaso a medio camino de mi boca, cuando escuche lo que dijo, ¿había dormido por una semana entera?   -tu cuerpo está muy maltratado, también los médicos encontraron múltiples abusos en… tu sexo – se detuvo y baje la cabeza – tenías tu… v****a desgarrada – agrego – Yan, ¿Qué cosas tan malas sucedieron como para que te hicieran eso? – preguntó   -yo… creo que desobedecer a mi madre fue suficiente – dije en un murmuro   -no creo que haya algo tan malo… - dijo   -perder mi virginidad con alguien que no era mi prometido basto – lo interrumpí – y el hecho de haber ayudado a una amiga a escapar de sus garras, no es caso aparte – agregue – está claro que el que tenga a uno de los hombres más peligrosos de Italia, tras su pellejo, le multiplica a la suma – termine   Alan me miro atento, sus esmeraldas se entrecerraron analizando mis palabras, de sus apetecibles labios salió un pequeño suspiro, y dos de sus dedos viajaron al puente de su nariz dándole un leve apretón, sonreí por eso   -o sea que, ¿fuiste tú la del plan? – pregunto y asentí – ¿si sabias que Roy esta también furioso, con la persona que le metió ideas locas en la cabeza a esa chica no? – agrego otra pregunta   -me lo imaginaba, pero… - murmure el ¨pero¨ - no quería que ella pasara por lo que yo y muchas chicas más pasamos – dije – nadie se merece eso, me imagine que al lado de él las cosas serian distintas para ella, ¡además la muy tonta se enamoró de él! – dije indignada, Alan sonrió   -pues al parecer no fue la única – dijo – Roy también está bien loco por ella – agrego y sonreí feliz – bueno, Roy informo que en una semana más estará aquí, ya que Mioka está hospitalizada y necesita cuidados por el embarazo – informo   - ¿ella está bien? – pregunte preocupada   -ella está en perfecto estado – aseguro y sonreí asintiendo   […]  Tres meses después   Después de todo, las cosas salieron mejor de lo que me imaginaba, bueno más o menos bien, ya que hace exactamente cuatro semanas atrás mi pequeña mejor amiga fue secuestrada, por su propio padre, luego la regreso a casa, pero se quedó con los pequeños gemelos.  Todo era un completo caos aquí, Roy durante el secuestro había salido gravemente herido, y por consecuencias, había quedado en silla de ruedas, su columna había sido afectada, haciendo que sus piernas no funcionaran del todo bien. Ese tema tan delicado no había sido algo bueno para la familia Ricci, y tampoco para los Redinton; pero por suerte todo fue tomando su curso, un curso muy bueno, haciendo que todo se superara y las cosas volvieran a la normalidad, ahora Mio y Roy se encuentran en Japón, junto a sus pequeños que aún deben permanecer en el hospital, debido a que nacieron solo con seis meses y medio de gestación, pero según los informes que recibimos, ellos se encuentran en un perfecto estado de salud.   En cuanto a mí, en estos tres meses logre acercarme a Alan, conversamos mucho y también salimos por ahí, ya sea a pasear, a cenar y también a almorzar, se puede decir que somos amigos. Aunque por mi parte no lo sienta así, no quiero ser su amiga, y eso él lo sabe; los pongo en contexto, seguí los consejos de Bleir, su hermana, ella me dijo que debía perder el miedo y contarle lo que sentía por él, así que cuando pensé que era el momento indicado se lo dije, en ese momento habíamos viajado a México, por el cumpleaños de Kai, el esposo de Bleir, en la fiesta aproveché que nos encontrábamos a solas, y al borde de la piscina con nuestros pies dentro de ella, le dije cuanto me gustaba y desde hace cuánto lo hacía.  -Alan – lo llamé – me gustas... – solté de repente – …creo que desde el primer día que nos conocimos, me gustas y mucho – me había animado a contar, con el corazón latiendo a mil por hora   Sus ojos me estudiaron por unos segundos, como siempre lo hacían, sonreí esperando una respuesta positiva, pero poco después recibí todo lo contario a una respuesta positiva.   -Yan yo – vacilo – sabes que no puedo corresponderte – dijo – no aun… sabes que te quiero, pero como una amiga, eso es lo que puedo darte, mi amistad – concluyo   -entiendo – susurre en un hilo de voz con la cabeza gacha   Luego de eso, solo me despedí con un ¨buenas noches¨, y entré a la casa, por más que él me llamó e intento frenarme, solo seguí mi camino ignorando su voz, lo único que quería evitar, era que viera mi rostro cubierto en lágrimas y me dijera ¨lo siento¨, sabía que, si me veía así, esas serían las palabras que saldrían de su boca.   Y todo se arruino un poco más, hace tan solo cinco días atrás, cuando me enteré de que Alan tiene un hijo, con la mujer que un día amó, y que todavía ama.  - ¿Qué haces tan sola? – la voz de nana me saco de mis pensamientos   -nada – respondí – vine por un café – dije sonriente   - ¡ya te dije que debes dejar el café! – regaño una vez más - ¿ya tienes todo listo? – preguntó y asentí  -sí, el domingo me estaré yendo – respondí – y en cuanto al café, no hay posibilidades de que lo abandone – agregue riendo fuerte al ver su cara de disgusto   -ya que – dijo enojada, yo bese su mejilla - ¿no esperaras a Mio? – preguntó   -ya hablé con ella y lo entendió, le prometí que volvería en cuanto esté aquí con sus pequeños – conteste y ella solo asintió   Poniéndolos un poco en contexto, me iré a estudiar literatura inglesa a Inglaterra y a poner en marcha mi carrera como editora, por suerte que me aceptaron en la universidad y también conseguí empleo en una editorial, por eso me voy, si no, no me quedaría más que estudiar aquí o en España y la verdad quiero irme un poco lejos, aun en Europa, pero lejos de todas formas, lejos de él.  -buen día - mis pelos se acaban de erizar   | ¿en qué momento volvió? | pensé   -buen día – dijimos ambas al unísono   - ¿podrías venir al jardín un momento? – hablo mirándome – necesito decirte algo – agregó   - ¿yo? – dije, él asintió   Me levanté de mi sitio y lo seguí a fuera, hasta llegar bastante lejos de la casa   -tu dirás – dije una vez frente a frente   -necesito que te cases conmigo – dijo dejándome en shock   - ¡dio mío!  ¿Qué dices? – contesté casi en un grito – dios Alan, ¿Cómo puedes llegar y decir algo así como si fuera normal? – dije enojada   -mi hijo necesita un padre y yo una esposa para poder tener su tutela completa – dijo con tranquilidad   Yo lo mire incrédula, y me reí sin saber que decir, dios yo planeando huir para estar lejos suyo y él queriendo que me case, esto es una completa locura.  - ¡pues si necesitas fingir consiguiente una maldita actriz Alan Redinton! – grite más enojada aun   Gire en mis talones y comencé a caminar sintiendo la rabia recorrer mi cuerpo, no puedo creer que después de haberme dicho que me quería solo como una amiga, venga a pedirme que me case con él, sabiendo mis sentimientos hacia su persona.   _________________________________________________________________________  | ¿lo sai che la polizia mi sta cercando per colpa tua? (¿sabías que la policía me busca por tu culpa?) |  | il diavolo ha preso molto sul serio quello che ho fatto alla sua piccola moglie (el diablo se tomó muy enserio lo que le hice a su mujercita) |  _________________________________________________________________________ 
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